UN HECHO REAL………

abril 21, 2012 by  
Filed under Cuentos para Reflexionar

Una joven fue a una fiesta en ropa muy sexy y terminó quedandose mas tiempo de lo acordado, su novio estaba borracho e inconciente y tuvo que caminar sola a su casa.

Ella no tenia miedo porque era una zona aparentemente tranquila, y vivia solo a unas cuadras del lugar de la fiesta.

Mientras iba caminando, rezaba a Dios que la mantuviera segura de todo daño y peligro. Como ya era tarde decidió tomar un atajo para llegar a su casa lo mas pronto posible.

A mitad de la calle notó a un hombre parado al final como si estuviera esperando por ella. Instantaneamente sintió una reconfortante sensación de silencio y seguridad a su alrededor, sintió como si alguien caminara junto a ella.

Cuando alcanzó el final de la calle, paso directamente por el lado del hombre y llegó segura a su hogar.

A la mañana siguiente, leyó en el periódico que una joven había sido violada en la misma calle ……20 minutos después de que ella estuviera allí. Entristecida por esta tragedia y el hecho de que pudiera haber sido ella, comenzó a llorar.

Dandole las gracias a Dios por su seguridad y para ayudar a esa joven, decidió ir a la estación de policía. Ella sintió que podía reconocer al hombre y les contó su historia. La policía le preguntó que si estaba dispuesta a identificar al atacante…..

Ella aceptó de inmediato y reconoció al hombre que vió en la calle la noche anterior. Este fué apresado y terminó confesando sus hechos.

El oficial agradeció a la joven por su valentía y le ofreció ayuda cuando la precisara. Ella pidió averiguar la razón de porque el hombre no la atacó.

Cuando los policias le preguntaron al hombre, el contestó, ” Porque ella no estaba sola, tenía dos enormes hombres caminando a su lado”…..

Increiblemente, lo creas o no, nunca estas sola…… Dios siempre esta con nosotros cuidando que nada malo nos suceda…..solo debes confiar en EL….

ADOPCION….UNA HISTORIA PARA MEDITAR

abril 21, 2012 by  
Filed under Cuentos para Reflexionar

Cuenta la historia que la casa de una viuda muy rica se incendió. La señora murió en el fuego.

Mientras los bomberos trataban de controlar las llamas,se dieron cuenta de que el hijito de la señora, de 5 años de edad, estaba dentro de la casa. No había forma de llegar a él. Las escaleras ya se habían caído. El edificio no tenía ascensor y no sabían cómo llegar al niño.

Sólo un hombre que pasaba por el lugar, vió la escena. Observó un tubo al lado de las llamas, que llegaba a la ventana donde se había asomado el niño. Nadie podía tocar el tubo por lo mucho que se había calentado, pero aquél hombre, valientemente, se deslizó por él (quemándose las manos) hasta donde estaba el niño, salvándole la vida.

Un año y medio más tarde, se ventilaba en la corte quién calificaba para adoptar al niño , el que lo hiciera pasaría a ser el administrador de toda la riqueza dejada por su madre. Muchos lo solicitaron, demostraron lo que creían era necesario para calificar: Trayectoria, Negocios, Sólidez, Riquezas, … Pero el niño no aprobó a ninguno, y ésta era una condición sumamente necesaria.

El juez volvió a llamar a quienes habían asistido para que probaran si adoptaban al niño, o si éste los aprobaba, entonces entró a la sala un hombre desconocido. Caminó lentamente hacia adelante con las manos dentro de los bolsillos.

El juez le preguntó por sus credenciales, a lo que respondió: “Señoría, no tengo riquezas ni negocios que me hagan competir contra todos los que aspiran a adoptar al niño”.

El juez le dijo: “¿Pues entonces qué hace usted aquí?…..alguna razón debe mostrar por la que quiera adoptarlo.

El señor dijo: “Sólo tengo estas muestras de amor abnegado”…….(Al decir ésto mostró sus manos que estaban blancas, quemadas, desechas).

El niño al verlo reconoció al hombre que le había salvado la vida y con lágrimas en sus ojos corrió hacia él y le abrazó …….

EL PADRE Y SUS DOS HIJAS

abril 21, 2012 by  
Filed under Cuentos para Reflexionar

Un padre tenía dos hijas. Una casó con un hortelano y la otra con un fabricante de ladrillos.

Al cabo de un tiempo fue a visitar a la casada con el hortelano, y le preguntó sobre su situación. Ella dijo:

Todo está de maravilla conmigo, pero sí tengo un deseo especial: que llueva todos los días con abundancia para que así las plantas tengan siempre suficiente agua.

Pocos días después visitó a su otra hija, también preguntándole sobre su estado. Y ella le dijo:

No tengo quejas, solamente un deseo especial: que los días se mantengan secos, sin lluvia, con sol brillante, para que así los ladrillos sequen y endurezcan muy bien.

El padre meditó: si una desea lluvia, y la otra, tiempo seco, ¿a cual de las dos le adjunto mis deseos?

*******************************

Esta historia nos hace reflexionar sobre nuestra actitud con las demas personas, no podemos complacer y quedar bien con todo el mundo pues es imposible, lo que es bendicion para unos es desgracia para otros….

Lo mejor es pedir y buscar siempre el equilibrio en todo orden de cosas, solo asi podremos vivir con tranquilidad, armonia y lograremos ser felices…..

NO VEMOS LAS COSAS TAL COMO ….SINO TAL COMO SOMOS

abril 21, 2012 by  
Filed under Cuentos para Reflexionar

Un hombre visitó una tierra lejana y compró un espejo, objeto que era absolutamente desconocido para él. Le había llamado la atención, porque cada vez que lo miraba le parecía ver en su interior la cara de su padre fallecido, así que lo guardó en un cofre y se lo llevó a su país.

De vuelta en su casa, cuando se sentía triste o preocupado, subía al desván, abría el cofre y se asomaba en él para ver la cara de su padre, que, aunque triste y preocupada también, le transmitía confianza y ánimo.

Su mujer, extrañada por aquella conducta, decidió un día que estaba sola subir al desván y abrir el cofre. Para su sorpresa, vio en su interior la cara de una mujer que la miraba con curiosidad.
Cuando regresó el marido, ambos discutieron amargamente.
-¡Hombre vil, me engañas con esta mujer! -clamaba ella mirando dentro del cofre.

-¡Estás loca! ¿No ves que es mi padre? -respondía él asomándose también al espejo.

-¿Crees que soy ciega? ¡Yo veo claramente una mujer! -contestaba ella de nuevo.
Como la discusión crecía, decidieron que alguien justo y sabio arbitrara en la disputa.

Para ello eligieron al sacerdote de la comunidad.
Después de un minucioso examen del asunto, aquel hombre ecuánime miró al espejo dentro del cofre y declaró:

-Ni aquí está tu padre, ni tampoco hay ninguna mujer
¡claramente lo que hay es un sacerdote!

EL REY SABIO

abril 21, 2012 by  
Filed under Cuentos para Reflexionar

Había una vez, en la lejana ciudad de Wirani, un rey que gobernaba a sus súbditos con tanto poder como sabiduría. Y le temían por su poder, y lo amaban por su sabiduría.

Había también en el corazón de esa ciudad un pozo de agua fresca y cristalina, del que bebían todos los habitantes; incluso el rey y sus cortesanos, pues era el único pozo de la ciudad.

Una noche, cuando todo estaba en calma, una bruja entró en la ciudad y vertió siete gotas de un misterioso líquido en el pozo, al tiempo que decía:-Desde este momento, quien beba de esta agua se volverá loco.

A la mañana siguiente, todos los habitantes del reino, excepto el rey y su gran chambelán, bebieron del pozo y enloquecieron, tal como había predicho la bruja.

Y aquel día, en las callejuelas y en el mercado, la gente no hacía sino cuchichear:-El rey está loco. Nuestro rey y su gran chambelán perdieron la razón. No podemos permitir que nos gobierne un rey loco; debemos destronarlo.

Aquella noche, el rey ordenó que llenaran con agua del pozo una gran copa de oro. Y cuando se la llevaron, el soberano ávidamente bebió y pasó la copa a su gran chambelán, para que también bebiera.

Y hubo un gran regocijo en la lejana ciudad de Wirani, porque el rey y el gran chambelán habían recobrado la razón.

VENCER EL MIEDO

abril 21, 2012 by  
Filed under Cuentos para Reflexionar

Dos hombres fueron condenados. La sentencia consistía en que en un día determinado, en veinte años, serían torturados lentamente hasta la muerte.

Al escuchar la sentencia, el más joven se retorció de la pena y del dolor, y a partir de ese día, cayó en una profunda depresión.

“¿Para qué vivir?” se preguntaba, “si de todas manerasvan a arrebatarme la vida, y de una manera inconcebiblemente terrible?”

Desde ese día nunca fue el mismo. Cuando alguno de sus cercanos, compadecido por su estado, le ofrecía apoyo para tratar de alegrarlo, respondía rencorosamente diciendo:

- Claro, como tú no tienes que cargar mis penas, todo te parece fácil.

En otras ocasiones también replicaba:

- Tú no sabes lo que sufro, no es posible que me entiendas…

Y, a veces, alegaba en voz alta:

- ¿Para qué me esfuerzo? Si de todas formas…

Y así, poco a poco, el hombre se fue encerrando en su amarga soledad y murió mucho antes de que se cumpliera el plazo de los veinte años.

El otro hombre, al escuchar la sentencia, se asustó y se impresionó, sin embargo a los pocos días resolvió que, como sus días estaban contados, los disfrutaría.

Con frecuencia afirmaba:

- No voy a anticipar el dolor y el miedo empezando a sufrir desde ahora.

Otras veces decía:

- Voy a agradecer con intensidad cada día que me quede.

Y, en vez de alejarse de los demás, decidió acercarse y disfrutar a los suyos, para sembrar en ellos lo mejor de sí.

Cuando alguien le mencionaba su condena, respondía en broma:

- Ellos me condenaron, yo no me voy a condenar sufriendo anticipadamente y, por ahora, estoy vivo.

Fue así que, paulatinamente, se convirtió en un hombre sabio y sencillo, conocido por su alegría y su espíritu de servicio.

Tanto, que mucho antes de los veinte años, le fue perdonada su condena.

El 99% de tus miedos no se realizarán. Cree en tu fuerza, disfruta la libertad de ser feliz. La verdadera libertad no está en lo que haces, sino en la forma como eliges vivir lo que haces, y sólo a ti te pertenece tal facultad.

EL PESCADOR

marzo 2, 2012 by  
Filed under Cuentos para Reflexionar

Un banquero americano estaba en el muelle de un pueblito caribeño,
cuando llegó un botecito con un solo pescador. Dentro del bote había
varios atunes amarillos de buen tamaño.

– El americano elogió al pescador por la calidad del pescado y le
preguntó cuánto tiempo le había tomado pescarlos…??

– El pescador respondió que sólo un rato.

– El americano le preguntó que por qué no permanecía más tiempo y
sacaba más pescado…??

– El pescador dijo que él tenía lo suficiente para
satisfacer las necesidades inmediatas de su familia.

– El americano le preguntó qué hacía con el resto de su tiempo…??

– El pescador dijo: “duermo hasta tarde, pesco un poco, juego con mis
hijos, hago siesta con mi señora, caigo todas las noches al pueblo
donde tomo vino y toco guitarra con mis amigos.

Tengo una vida agradable y ocupada.”

– El americano replicó: “soy de Harvard y podría ayudarte. Deberías
gastar más tiempo en la pesca y, con los ingresos, comprar un bote
más grande y, con los ingresos del bote más grande, podrías comprar varios
botes; eventualmente tendrías una flota de botes pesqueros.
En vez de vender el pescado a un intermediario lo podrías
hacer directamente a un procesador y, eventualmente, abrir tu propia
procesadora. Deberías controlar la producción, el procesamiento y la
distribución. Deberías salir de este pueblo e irte a la Capital, donde
manejarías tu empresa en expansión”.

– El pescador le preguntó: Pero cuánto tiempo tardaría todo eso…??”

– A lo cual respondió el americano: Entre 15 y 20 años”.

– “Y luego qué??”, preguntó el pescador.

– El americano se rió y dijo que esa era la mejor parte.
“Cuando llegue la hora deberías vender las acciones de tu
empresa al público. Te volverás rico… tendrás millones!!!!!”.

– “Millones … y luego qué??” – preguntó el pescador

– “Luego te puedes retirar. Te mudas a un pueblito en la costa donde
puedes dormir hasta tarde, pescar un poco, jugar con tus hijos,
hacer siesta con tu mujer, caer todas las noches al pueblo donde tomas
vino y tocar guitarra con tus amigos”.

– Y el pescador respondió: “Y acaso eso no es lo que ya tengo?”.

MORALEJA:

Cuántas vidas desperdiciadas buscando lograr una felicidad que ya se
tiene pero que muchas veces no vemos. La verdadera felicidad consiste
en amar lo que tenemos y no sentirnos mal por aquello que no tenemos.
LA FELICIDAD ES UN TRAYECTO, NO UN DESTINO….. Nada ganas con
sentirte superior a otros. Mucho ganas con sentirte superior a ti mismo.

Desconozco el autor

LA ESMERALDA ENCANTADA

marzo 1, 2012 by  
Filed under Cuentos para Reflexionar

Hace muchos, muchos años hubo una vez un niño que solía jugar debajo de un gran pino cercano a su casa.

Después de cada lluvia, alrededor del árbol brotaban muchos hongos, alineados en forma de circulo, que servían de asiento a un grupo de pequeños gnomos, tan chiquitos como muñequitos pero capaces de hacer cosas maravillosas. Al poco tiempo de conocerse, el muchacho y los gnomos ya eran grandes amigos.

Francisco que así se llamaba el niño, mantenía en secreto esa amistad, porque la gente no suele creer en los gnomos, pero se divertía mucho con ellos. Pero llego el invierno y el padre del muchacho decidió hacer leña ese pino. Francisco le rogó de todas formas que no cortara ese árbol, ya que era la morada de sus extraños amigos, el padre acepto su pedido a condición de que Francisco se ocupara de conseguir la leña para la casa durante todo el invierno.

El chico paso ese invierno trabajando muy duro, recorriendo la comarca juntando leña para cumplir la promesa que salvaría al pino, y el padre cumplió la suya, porque así son los padres.

Llegada la primavera los gnomos se enteraron del sacrificio realizado por francisco para salvar su viejo árbol y decidieron recompensarlo regalándole una cadena de oro con una gran esmeralda. Esta piedra- le dijeron- tiene poderes mágicos que te darán toda la felicidad; mientras la lleves en el cuello seras amado, conseguiras para ti todo lo que quieras y llegaras a ser inmenamente rico. Para el resto de los hombres solo será una piedra, muy valiosa, pero sin esos poderes.

Muy pronto Francisco comprobó la verdad de esas palabras: tenia cuanto deseaba y todo lo que emprendía le salían bien sin ningún esfuerzo, aunque como no ambicionaba riquezas, poco uso le daba a su esmeralda encantada.

Pero ese verano hubo una gran sequía y el hambre se apodero de hombres y animales, porque se perdieron todas las cosechas. Francisco intento, solucionar esos males con su piedra encantada, pero todo fue en vano, sus poderes solo actuaban para él, pero no para los demás. Podría salvarse del hambre y la miseria, pero nuca ayudar a sus semejantes.

Rápidamente corrió hasta la ciudad más cercana, vendió la piedra por la cual le dieron una fortuna, y volvió a su comarca con una enorme carreta cargada de alimentos, ropas, y hasta grano para los animales. Para que nadie se enterara de que había sido él quien trajera todo eso, lo fue dejando frente a las casas de noche sin que lo vieran.

A la mañana siguiente, todos encontraron los grandes paquetes frente a sus puertas y fue como un día de reyes. Hubo alegría y alivio, aunque nadie sabia a quien darle las gracias. Pero francisco estaba preocupado, porque tendría que confesar a sus amigos los gnomos, que se había desprendido de la maravillosa piedra que le regalaran.

Lo hizo con un poco de miedo, pensando que se enojarían.
Pero los gnomos comprendieron que Francisco no necesitaba una piedra encantada para ser feliz, le bastaba con su propia bondad. Por eso le hicieron otro obsequio para que llevara en su cuello; esta vez le dieron un humilde pañuelo, ajustado con un pequeño anillo, echo con un hueso de caracu.

Ese pañuelo –tan parecido al qué usan los scouts- le recordaría siempre que de nada valen las riquezas ni la propia felicidad cuando no se las puede compartir, que lo que se consigue sin esfuerzo carece de verdadero valor y que el amor al prójimo es la mayor alegría que alguien puede gozar, porque no hay felicidad mas linda que dar felicidad.

EL SINDROME DE LA RANA HERVIDA

marzo 1, 2012 by  
Filed under Cuentos para Reflexionar

Imaginen una cazuela llena de agua, en cuyo interior nada tranquilamente una rana. Se está calentando la cazuela a fuego lento. Al cabo de un rato el agua está tibia. A la rana esto le parece agradable, y sigue nadando. La temperatura empieza a subir. Ahora el agua está caliente. Un poco más de lo que suele gustarle a la rana. Pero ella no se inquieta y además el calor siempre le produce algo de fatiga y somnolencia.

Ahora el agua está caliente de verdad. A la rana empieza a parecerle desagradable. Lo malo es que se encuentra sin fuerzas, así que se limita a aguantar y no hace nada más. Así, la temperatura del agua sigue subiendo poco a poco, nunca de una manera acelerada, hasta el momento en que la rana acaba hervida y muere sin haber realizado el menor esfuerzo para salir de la cazuela.

Si la hubiéramos sumergido de golpe en un recipiente con el agua a cincuenta grados, ella se habría puesto a salvo de un enérgico salto.

***********************

“Es un experimento rico en enseñanzas, dice el autor. Nos demuestra que un deterioro, si es muy lento, pasa inadvertido y la mayoría de las veces no suscita reacción, ni oposición, ni rebeldía”.

La falta de reacción se debe a que el deterioro de paso lento es casi imperceptible. Por eso debemos estar siempre en situación de alerta.

“Lo que nos enseña la alegoría de la rana es que siempre que existe un deterioro lento, tenue, casi imperceptible, tan solo una conciencia muy aguda o una memoria excelente permiten darse cuenta de ello, o bien un patrón de referencia que haga posible valorar el estado de la situación”.

Tres soluciones complejas, que no es fácil ejercitar de forma permanente y efectiva:

-La primera consiste en ejercitar la conciencia, sin la cual estaremos dormidos en el sentido estricto o figurado.

-La segunda es el ejercicio de la memoria. Sin memoria no hay comparación, no hay discernimiento.

-La tercera es la utilización de termómetros referenciales.

La rana que está sumergida en el agua carece de un patrón de referencia. ¿Cuáles son los criterios en los que basamos nuestra salud emocional, nuestro clima ético, nuestro estado de salud?

Cuando uno se quiere pesar, lo primero que hace es comprobar que la báscula está a cero. De lo contrario, ¿qué fiabilidad tendría la medida?

Pobre rana. Inconsciente, amnésica y embotada, no le queda más que esperar la cocción. Pobres de nosotros si perdemos la capacidad de reaccionar ante el deterioro paulatino e imperceptible.

(Oliverc Clerc)

DEJA SECAR TU IRA

marzo 1, 2012 by  
Filed under Cuentos para Reflexionar

Mariana se puso toda feliz por haber ganado de regalo un juego de té de color azul. Al día siguiente, Julia, su amiguita, vino bien temprano a invitarla a jugar. Mariana no podía pues saldría con su madre aquella mañana……

Julia entonces pidió a Mariana que le prestara su juego de té para que ella pudiera jugar sola en el jardín del edificio en que vivían.
Ella no quería prestar su flamante regalo pero ante la insistencia de la amiga decidió, cambió de idea haciendo hincapié en el cuidado de aquel juguete tan especial.

Al volver del paseo, Mariana se quedó pasmada al ver su juego de té tirado al suelo. Faltaban algunas tazas y la bandeja estaba rota. Llorando y muy molesta Mariana se desahogó con su mamá “¿ves mamá lo que hizo Julia conmigo? Le presté mi juguete y ella lo descuidó todo y lo dejó tirado en el suelo”. Totalmente descontrolada Mariana quería ir a la casa de Julia a pedir explicaciones, pero su madre cariñosamente le dijo:

“Hijita, ¿te acuerdas de aquel día cuando saliste con tu vestido nuevo todo blanco y un coche que pasaba te salpicó de lodo tu ropa? Al llegar a casa querías lavar inmediatamente el vestido pero tu abuelita no te dejó. ¿Recuerdas lo que dijo tu abuela? Ella dijo que había que dejar que el barro se secara, porque después sería más fácil quitar la mancha. Así es hijita, con la ira es lo mismo, deja la ira secarse primero, después es mucho más fácil resolver todo”.

Mariana no entendía todo muy bien, pero decidió seguir el consejo de su madre y fue a ver el televisor. Un rato después sonó el timbre de la puerta…Era Julia, con una caja en las manos y sin más preámbulo ella dijo:

“Mariana, ¿recuerdas al niño malcriado de la otra calle, el que a menudo nos molesta? Él vino para jugar conmigo y no lo dejé porque creí que no cuidaría tu juego de té pero él se enojó y destruyó el regalo que me habías prestado.

Cuando le conté a mi madre ella preocupada me llevó a comprar otro igualito, para ti. ¡Espero que no estés enojada conmigo. No fue mi culpa!”

“¡No hay problema!, dijo Mariana, ¡mi ira ya secó!

Y dando un fuerte abrazo a su amiga, la tomó de la mano y la llevó a su cuarto para contarle la historia del vestido nuevo ensuciado de lodo”.

**************************************

Nunca reacciones mientras sientas ira. La ira nos ciega e impide que veamos las cosas como ellas realmente son. Así evitarás cometer injusticias y ganarás el respeto de los demás por tu posición ponderada y correcta delante de una situación difícil.

Acuérdate siempre:

¡Deja secar la ira!

Página siguiente »