EL GUSANITO SOÑADOR..

octubre 8, 2011 by  
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Un pequeño gusanito caminaba un día en dirección al sol. Muy cerca del camino se encontraba un saltamontes:
- ¿Hacia dónde te diriges? -le preguntó-.
Sin dejar de caminar, la oruga contestó:
- Tuve un sueño anoche. Soñé que desde la punta de la gran montaña yo miraba todo el valle. Me gustó lo que vi en mi sueño y he decidido realizarlo.
Sorprendido, el saltamontes dijo mientras su amigo se alejaba:
- Debes estar loco. ¿Cómo podrás llegar hasta aquel lugar? Tú, una simple oruga. Una piedra será una montaña, un pequeño charco un mar y cualquier tronco una barrera infranqueable.
Pero el gusanito ya estaba lejos y no lo escuchó, su diminuto cuerpo no dejó de moverse.
De pronto se oyó la voz de un escarabajo:
- ¿Hacia dónde te diriges con tanto empeño?
Sudando el gusanito, le dijo jadeante:
- Tuve un sueño y deseo realizarlo, subir a esa montaña y desde ahí contemplar todo nuestro mundo.
El escarabajo no pudo soportar la risa, soltó la carcajada y luego dijo:
- Ni yo, con patas tan grandes, intentaría realizar algo tan ambicioso y se quedó en el suelo tumbado de la risa mientras la oruga continuó su camino, habiendo avanzado ya unos cuantos centímetros.
Del mismo modo, la araña, el topo, la rana y la flor le aconsejaron a nuestro amigo a desistir:
- ¡No lo lograrás jamás! -le dijeron-, pero en su interior había un impulso que lo obligaba a seguir.
Ya agotado, sin fuerzas y a punto de morir, decidió parar a descansar y construir con su último esfuerzo un lugar donde pernoctar. “Estaré mejor”, fue lo último que dijo y murió.
Todos los animales del valle fueron a mirar sus restos, ahí estaba el animal más loco del pueblo.
Había construido con su tumba un monumento a la insensatez, ahí estaba un duro refugio, digno de uno que murió por querer realizar un sueño irrealizable.
Una mañana en la que el sol brillaba de una manera especial, todos los animales se congregaron en torno a aquello que se había convertido en una advertencia para los atrevidos.
De pronto quedaron atónitos, aquella concha dura comenzó a quebrarse y con asombro vieron unos ojos y una antena que no podía ser la de la oruga que creían muerta. Poco a poco, como para darles tiempo de reponerse del impacto, fueron saliendo las hermosas alas arco iris de aquel impresionante ser que tenían frente a ellos: una bella mariposa.
No hubo nada qué decir, todos sabían lo que pasaría, se iría volando hasta la gran montaña y realizaría su sueño, el sueño por el que había vivido, por el que había muerto y por el que había vuelto a vivir. Todos se habían equivocado.
Dios nos ha creado para realizar un sueño, vivamos por él, intentemos alcanzarlo, pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta que no podemos, quizá necesitemos hacer un alto en el camino y experimentar un cambio radical en nuestras vidas y entonces, con otro aspecto, con otras posibilidades y con la gracia de Dios, lo lograremos.

Recuerda que:

El éxito en la vida no se mide por lo que has logrado, sino por los obstáculos que has tenido que enfrentar en el camino.

UN HECHO REAL…..

junio 29, 2011 by  
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Una joven fue a una fiesta en ropa muy sexy y terminó quedandose mas tiempo de lo acordado, su novio estaba borracho e inconciente y tuvo que caminar sola a su casa.

Ella no tenia miedo porque era una zona aparentemente tranquila, y vivia solo a unas cuadras del lugar de la fiesta.

Mientras iba caminando, rezaba a Dios que la mantuviera segura de todo daño y peligro. Como ya era tarde decidió tomar un atajo para llegar a su casa lo mas pronto posible.

A mitad de la calle notó a un hombre parado al final como si estuviera esperando por ella. Instantaneamente sintió una reconfortante sensación de silencio y seguridad a su alrededor, sintió como si alguien caminara junto a ella.

Cuando alcanzó el final de la calle, paso directamente por el lado del hombre y llegó segura a su hogar.

A la mañana siguiente, leyó en el periódico que una joven había sido violada en la misma calle ……20 minutos después de que ella estuviera allí. Entristecida por esta tragedia y el hecho de que pudiera haber sido ella, comenzó a llorar.

Dandole las gracias a Dios por su seguridad y para ayudar a esa joven, decidió ir a la estación de policía. Ella sintió que podía reconocer al hombre y les contó su historia. La policía le preguntó que si estaba dispuesta a identificar al atacante…..

Ella aceptó de inmediato y reconoció al hombre que vió en la calle la noche anterior. Este fué apresado y terminó confesando sus hechos.

El oficial agradeció a la joven por su valentía y le ofreció ayuda cuando la precisara. Ella pidió averiguar la razón de porque el hombre no la atacó.

Cuando los policias le preguntaron al hombre, el contestó, ” Porque ella no estaba sola, tenía dos enormes hombres caminando a su lado”…..

Increiblemente, lo creas o no, nunca estas sola…… Dios siempre esta con nosotros cuidando que nada malo nos suceda…..solo debes confiar en EL….

ADOPCION….UNA HISTORIA PARA MEDITAR

junio 29, 2011 by  
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Cuenta la historia que la casa de una viuda muy rica se incendió. La señora murió en el fuego.

Mientras los bomberos trataban de controlar las llamas,se dieron cuenta de que el hijito de la señora, de 5 años de edad, estaba dentro de la casa. No había forma de llegar a él. Las escaleras ya se habían caído. El edificio no tenía ascensor y no sabían cómo llegar al niño.

Sólo un hombre que pasaba por el lugar, vió la escena. Observó un tubo al lado de las llamas, que llegaba a la ventana donde se había asomado el niño. Nadie podía tocar el tubo por lo mucho que se había calentado, pero aquél hombre, valientemente, se deslizó por él (quemándose las manos) hasta donde estaba el niño, salvándole la vida.

Un año y medio más tarde, se ventilaba en la corte quién calificaba para adoptar al niño , el que lo hiciera pasaría a ser el administrador de toda la riqueza dejada por su madre. Muchos lo solicitaron, demostraron lo que creían era necesario para calificar: Trayectoria, Negocios, Sólidez, Riquezas, … Pero el niño no aprobó a ninguno, y ésta era una condición sumamente necesaria.

El juez volvió a llamar a quienes habían asistido para que probaran si adoptaban al niño, o si éste los aprobaba, entonces entró a la sala un hombre desconocido. Caminó lentamente hacia adelante con las manos dentro de los bolsillos.

El juez le preguntó por sus credenciales, a lo que respondió: “Señoría, no tengo riquezas ni negocios que me hagan competir contra todos los que aspiran a adoptar al niño”.

El juez le dijo: “¿Pues entonces qué hace usted aquí?…..alguna razón debe mostrar por la que quiera adoptarlo.

El señor dijo: “Sólo tengo estas muestras de amor abnegado”…….(Al decir ésto mostró sus manos que estaban blancas, quemadas, desechas).

El niño al verlo reconoció al hombre que le había salvado la vida y con lágrimas en sus ojos corrió hacia él y le abrazó…..

CUANDO VIENEN LAS OLAS…..

junio 29, 2011 by  
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Un muchacho se hizo un barquito de madera y salio a probarlo en el lago, pero sin darse cuenta, el botecito impulsado por un ligero viento fue mas alla de su alcance.

Apenado corrio a pedir ayuda a un muchacho mayor, que se hallaba cerca, que le ayudara en su apuro.

Sin decir nada el muchacho empezo a coger piedras y echarlas, al parecer en contra del barquito; el pequeño penso que nunca tendria su bote otra vez y que el muchacho grandote se estaba burlando de el; hasta que se dio cuenta que en vez de tocar el bote cada piedra iba un poco mas alla de esta y originaba una pequeña ola que hacia retroceder el barco hasta la orilla.

Cada piedra estaba calculada y por ultimo el juguete fue traido al alcance del niño pequeño, que quedo contento y agradecido con la posesion de su pequeño tesoro.

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A veces ocurren cosas en nuestra vida que parecen desagradables y sin sentido ni plan; pero si esperamos un poco nos daremos cuenta de que cada prueba, cada tribulacion, es como una piedra arrojada sobre las quietas aguas de nuestra vida, que nos trae mas cerca de Dios…

YA NO QUIERO SER JOVEN….

junio 29, 2011 by  
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El pasado es como el panteón: es bueno visitarlo de vez en cuando, pero no quedarse en él”
O sea que son buenas las remembranzas pero no al grado de aferrarse a ellas sin querer ubicarse en el presente.
Pero empecemos por el principio…
Así lo decía mi abuela, y es muy cierto. Vean ustedes lo que puede suceder cuando alguien se empeña repetida y constantemente en volver al pasado
Despues de profundas reflexiones he llegado a las siguientes conclusiones:
La nostalgia, los recuerdos y las añoranzas son bonitas, románticas, dulzonas y hasta cierto punto provechosas si nos hacen evocar sentimientos y recuerdos agradables de tiempos felices ya idos.
Son buenos si nos hacen sonreír y nos inspiran una sensación apacible, evocadora y positiva que nos haga meditar… ¡pero cuidado! No hay que aferrarse demasiado al pasado ni retroceder con una tenacidad exagerada, pues podría sucedernos lo que le pasó al buen amigo Chale.
Carlos Acosta —Chale para sus amigos— es un hombre próspero en los negocios, traquilo, amable, recién entrado en sus setenta años, con las dolencias normales de su edad, pero en general sano, jovial y con todos los elementos en la vida para ser feliz.
Sin embargo, él tenía la manía de estar añorando siempre su pasado y retrocediendo constantemente a “los buenos tiempos, a los años felices de la juventud.”
Muy seguido anhelaba tener veinte años de nuevo, y lo deseaba con tal vehemencia que un día, mientras acampaba con sus hijos y nietos en una playa (y donde se dio cuenta de las inevitables limitaciones propias de su edad) se lo pidió con todas sus ganas a Dios.
“¡Te lo ruego fervientemente, Señor!”
El buen Señor lo escuchó pacientemente con una serena sonrisa, y le dijo que sí tenía el poder de concederle su deseo, pero que antes debería saber todo lo que le ocurriría si se lo otorgaba.
-Fíjate muy bien. Sobre aviso no hay engaño- le advirtió.
-Mira, aunque tendrás veinte años de edad, recuerda que no tendrás lo que ahora posees. Te faltarán los conocimientos que obtuviste en la universidad para lograr tu título de ingeniero, porque aun no habrás terminado tu carrera.
Tendrás un cuerpo joven y saludable, es cierto, pero también un cerebro aun sin preparación ni conocimientos. No tendrás nada en común con tus amigos actuales por la diferencia de edades, y tendrás que hacer nuevos amigos. ¿Estas preparado?
Tendrás que adaptarte a las costumbres, las modas, el léxico y la ropa de los jóvenes. Tal vez arrastrarás los pantalones, te harás un tatuaje y te colocarás un arete.
Tendrás que adaptar tus oídos a la algarabía, al estrépito de las bocinas, a esos sonidos estridentes propios de la juventud actual.
¿Crees que podrás?
¡Quizá hasta podrías quedar sordo!
No tendrás a tu esposa ni a tus hijos, y por supuesto tampoco a tus nietos -fíjate bien- porque aun no te habrás casado.
La casa que construíste con tanta ilusión y esfuerzo tampoco la tendrás, así como tampoco tus automóviles, tu computadora, tu rancho, tus negocios ni tus demás posesiones.
Deberás ganarlas de nuevo poco a poco, recuérdalo.
Tampoco poseerás tus libros, tus fotografías, tus cuadros ni tus recuerdos, hoy tan amados.
Y tardarás años en volverlos a acumular.
Tendrás la salud, el vigor, el entusiasmo y la energía de la juventud, pero no la cultura, el criterio ni la experiencia con que la vida te ha nutrido a través de los años, y que a base de paciencia y esfuerzo ahora posees.
Será como una especie de amnesia, pero dolorosa y lacerante porque tú te darás cuenta de ella y no podrás remediarla ni dar marcha atrás.
-Pero si yo ya soy profesionista y tengo un negocio de materiales de construcción que mucho trabajo y esfuerzo me ha costado, con el cual me ha ido bastante bien—arguyó Chale
-No lo tienes, porque al haber retrocedido cincuenta años no has formado todavía ese patrimonio. Para ello tendrás que empezar otra vez desde el principio.
Chale se entristeció. No era posible perder esa magnífica oportunidad estando ya ante Dios, e insistió:
-Pero Señor, ¿no puedo conservar todo lo que tengo y además tener la juventud?
-No, Carlos, eso no es posible.
Debes escoger, no puedes tenerlo todo.
-¡Pero eso no es justo, Señor!
—¿Justo, dices?— respondió sonriendo el Señor.
-Tampoco es justo lo que me pides. Mira, tú ya tuviste tu oportunidad y la aprovechaste; ahora debes ceder esa misma oportunidad a los jóvenes, a tus nietos que apenas empiezan a planear su futuro.
¡Míralos!
Así empezaste tú también, ¿recuerdas?
“Corta solamente las frutas de TU estación”
Y mirándolo fijamente, el Señor agregó sentenciosamente:
“En verdad te digo que lo deseable es disfrutar lo mejor de cada época y gozar de cada edad a medida que vas recorriendo el camino de la vida, y cortar los frutos de cada estación sin volver la vista al pasado ni empeñarse en retroceder. El tiempo no da marcha atrás.”
-Piensa que son más las cosas que tienes que las que te hacen falta.
Entonces… ¿qué más necesitas?
¿De qué te quejas?
-El pasado es el pasado y ya nunca regresará, convéncete. Por lo menos no como tú lo conociste.
Lo que tu quieres no es sólo ser más joven, sino que te regrese toda una época ya pasada.
-Mira: tenemos los ojos enfrente porque es más importante ver hacia adelante que hacia atrás.
-¡La vida es lo que viene, no lo que fue!
— No pierdas el tiempo añorando lo que ya pasó.
Considéralo como una página brillante y feliz que quedó archivada para siempre en tu vida.
Conserva con cariño esos recuerdos… pero no te aferres a ellos.
-¡Anda, levanta la vista, admira el mundo a tu alrededor y disfruta del presente antes de que pase y lo pierdas para siempre!
Mira: en lugar de preguntarme “¿Merezco más de lo que tengo?” debes de preguntarte: “¿Tengo más de lo que merezco?”
¡Piénsalo bien!
Recuerda que el mayor tesoro que posees es el tiempo actual, el de ahora mismo.
Date cabal cuenta de ello y… ¡Disfrútalo!
Se hizo un profundo silencio…
El firmamento pareció apagarse
Chale escuchó, comprendió y aceptó la explicación de Dios. Era imposible sustraerse a la verdad de sus palabras. Se dió cuenta de la infinita sabiduría que encerraban, y respondió:
-Gracias, Señor, tienes razón.
¿Cómo no vas a tenerla?
Ahora lo comprendo. Perdóname.
Ya no quiero ser joven…
¡No a ese precio!

(Autor desconocido)

EL VESTIDO DE ALGODON BARATO…..

junio 29, 2011 by  
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Una mujer en un desteñido vestido de algodón barato y su esposo, vestido con un raído traje, se bajaron del tren en Boston, y caminaron tímidamente sin tener una cita a la oficina de la secretaria de Presidente de la Universidad de Harvard.

La secretaria adivinó en un momento que esos venidos de los bosques, campesinos, no tenían nada que hacer en Harvard y probablemente no merecían estar en Cambridge.

‘Desearíamos ver al presidente’ dijo suavemente el hombre. ‘El estará ocupado todo el día’ barbotó la secretaria.
‘Esperaremos’ replicó la mujer.
Por horas la secretaria los ignoró, esperando que la pareja finalmente se desanimara y se fuera. Ellos no lo hicieron, y la secretaria vio aumentar su frustración y finalmente decidió interrumpir al presidente, aunque era una tarea que ella siempre esquivaba.

‘Tal vez si usted conversa con ellos por unos minutos, se irán’ le dijo. El hizo una mueca de desagrado y asintió. Alguien de su importancia obviamente no tenía el tiempo para ocuparse de ellos, y el detestaba los vestidos de algodón barato y los raídos trajes en la oficina de su secretaria.

El presidente, con el ceño adusto y con dignidad, se dirigió con paso arrogante hacia la pareja. La mujer le dijo ‘Tuvimos un hijo que asistió a Harvard por solo un año. El amaba a Harvard. Era feliz aquí. Pero hará un año, murió en un accidente. Mi esposo y yo deseamos levantar un memorial para el, en alguna parte del campus’ .

El presidente no se interesó. El estaba en shock.
‘Señora’, dijo ásperamente, ‘no podemos poner una estatua para cada persona que asista a Harvard y fallezca. Si lo hiciéramos, este lugar parecería un cementerio.’
‘Oh no’, explicó la mujer rápidamente. ‘No deseamos erigir una estatua. Pensamos que nos gustaría donar un edificio a Harvard’

El presidente entornó sus ojos. Echó una mirada al vestido de algodón barato y al traje raído, y entonces exclamó ‘Un edificio! ¿Tienen alguna remota idea de cuanto cuesta un edificio? Hemos gastado más de siete millones y medio de dólares en los edificios aquí en Harvard!’

Por un momento la mujer quedó en silencio. El presidente estaba feliz. Tal vez se podría deshacer de ellos ahora. La mujer se volvió a su esposo y dijo suavemente ‘¿eso es todo lo que cuesta iniciar una universidad? ¿Por qué no iniciamos la nuestra?’ Su esposo asintió. El rostro del presidente se oscureció en confusión y desconcierto.

El Sr. Leland Stanford y su esposa se pararon y se fueron, viajando a Palo Alto, California, donde establecieron la universidad que lleva su nombre, la Universidad Stanford , en memoria de un hijo del que Harvard no se interesó.

Usted puede fácilmente juzgar el carácter de los demás por la forma en que tratan a quienes piensan que no pueden hacer nada para ellos. Muchas veces las apariencias engañan…. no siempre lo que se ve….es lo que parece……

LA MARIPOSA……

junio 9, 2011 by  
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Un día, una pequeña abertura apareció en un capullo; un hombre se sentó y observó por varias horas como la mariposa se esforzaba para que su cuerpo pasase a través de aquel pequeño agujero. Al cabo de un tiempo, pareció que ella ya no lograba ningún progreso. Que había ido lo más lejos que podía en su intento y que no podría avanzar más.

Entonces el hombre decidió ayudar a la mariposa: tomó una tijera y cortó el resto del capullo. Así, la Mariposa salió fácilmente. Pero su cuerpo estaba atrofiado, era pequeño y tenía las alas aplastadas.

El hombre continuó observándola porque esperaba que, en cualquier momento, sus alas se abrieran, se agitaran y fueran capaces de soportar el cuerpo, el que a su vez, iría tomando forma. ¡Nada ocurrió!

En realidad, la mariposa pasó el resto de su vida arrastrándose con un cuerpo deforme y alas atrofiadas. Ella nunca fue capaz de volar.

Lo que el hombre, en su gentileza y voluntad de ayudar, no comprendía, era que el capullo apretado y el esfuerzo necesario para que la mariposa pasara a través de la pequeña abertura, era el modo por el cual Dios hacía que el fluido del cuerpo de la mariposa llegara a las alas, de tal forma que ella estaría pronta para volar una vez que estuviera libre del capullo.

Algunas veces, el esfuerzo es justamente lo que precisamos en nuestra vida.

Si Dios nos permitiera pasar a través de nuestras vidas sin obstáculos, seríamos lisiados.No tendríamos la fuerza que podríamos haber tenido, y nunca podríamos volar.

Pedí fuerzas… y Dios me dio dificultades para hacerme fuerte.

Pedí sabiduría… y Dios me dio problemas para resolver.

Pedí prosperidad…y Dios me dio un cerebro y músculos para trabajar.

Pedí coraje… y Dios me dio obstáculos que superar.

Pedí amor… y Dios me dio personas para ayudar.

Pedí favores…y Dios me dio oportunidades.

“No recibí nada de lo que pedí… pero recibí todo lo que necesitaba.”

LOS VERDADEROS MILAGROS…

mayo 23, 2011 by  
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Tres personas iban caminando por el bosque. Uno era un sabio con fama de hacer milagros, otro un poderoso terrateniente del lugar y el tercero, que iba detrás de ellos escuchando la conversación, era un joven estudiante, alumno del sabio.

El terrateniente comentó:

-Me han dicho en el pueblo que eres una persona muy poderosa y que eres capaz de hacer milagros.

-Soy una persona vieja y cansada… ¿Cómo crees que yo podría hacer milagros?, respondió el sabio.

-Me han dicho que sanas a los enfermos, haces ver a los ciegos y vuelves cuerdos a los locos. Esos milagros sólo los puede hacer alguien muy poderoso.

-¡Ah! ¿Te refieres a eso?, dijo el sabio.

-Tú mismo lo has dicho, esos milagros sólo los puede hacer alguien muy poderoso, no un viejo como yo. Esos milagros los hace Dios, yo sólo le pido a Él que le conceda un favor al enfermo, o al ciego; todo el que tenga la fe suficiente en Dios puede hacer lo mismo.

-Yo quiero tener la misma fe que tú, para poder realizar los milagros que haces. Muéstrame un milagro para poder creer en tu Dios.

-¿Volvió a salir el sol esta mañana? preguntó el sabio.

-¡Claro que sí!, exclamó el poderoso terrateniente.

-Pues ahí tienes el milagro de la luz.

-No, yo quiero ver un verdadero milagro, haz que se oculte el sol, saca agua de una piedra, sana a un animal herido tocándole con tu mano. Algo así quiero ver.

-¿Quieres un verdadero milagro? ¿No es verdad que tu esposa acaba de dar a luz hace algunos días?”.

-Sí, fue un varón y es mi primogénito, respondió el terrateniente.

-Ahí tienes el segundo milagro, el milagro de la vida.

-Sabio, tú no me entiendes, quiero ver un verdadero milagro.

-Fíjate bien, estamos en época de cosecha, ¿No hay trigo dónde hace unos meses sólo había tierra?

-Sí, igual que todos los años.

-Pues ahí tienes el tercer milagro.

-Creo que no me he explicado bien, lo que yo quiero… el sabio le interrumpió.

-Te has explicado bien, pero yo ya he hecho todo lo que podía hacer por ti. Si no encontraste lo que buscabas, lamento desilusionarte, pero no puedo hacer más.

El poderoso terrateniente se retiró muy desilusionado por no haber encontrado lo que buscaba.

Cuando el poderoso terrateniente estaba lejos, el sabio se dirigió a la orilla del camino, tomó a un conejo enfermo y herido, sopló sobre él y sus heridas quedaron curadas; el joven estaba algo desconcertado.

El joven dijo: Maestro, te he visto hacer milagros como éste casi todos los días, ¿Por qué te negaste a mostrarle uno al caballero?, ¿Por qué lo haces ahora que no puede verlo?

-Lo que él buscaba no era un milagro, era un espectáculo. Le mostré tres milagros y no pudo apreciarlos. Para ser maestro, primero hay que ser alumno.

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“No puedes pedir grandes milagros si no has aprendido a valorar los pequeños milagros que se te muestran día a día. El día que aprendas a reconocer a Dios en todas las pequeñas cosas que ocurren en tu vida, ese día comprenderás que no necesitas más milagros que los que Dios te da todos los días sin que tú se los hayas pedido”

SOLO QUIERO AIRE….

mayo 23, 2011 by  
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Un joven fue a ver a un sabio maestro y le pregunto:

-Señor, ¿que debo hacer para conseguir lo que yo quiero?.

El sabio no contesto. El joven despues de repetir su pregunta varias veces con el mismo resultado se marcho y volvio al dia siguiente con la misma demanda. No obtuvo ninguna respuesta y entonces volvio por tercera vez y repitio su pregunta:

-¿Que debo hacer para conseguir lo que yo quiero?

El sabio le dijo:

-Ven conmigo.

Y se dirigieron a un rio cercano. Entro en el agua llevando al joven de la mano y cuando alcanzaron cierta profundidad el sabio se apoyo en los hombros del joven y lo sumergio en el agua y pese a los esfuerzos del joven por desasirse de el, alli lo mantuvo. Al fin lo dejo salir y el joven respiro recuperando su aliento. Entonces pregunto el sabio:

-Cuando estabas bajo el agua, ¿que era lo que mas deseabas?

Sin vacilar contesto el joven:

-Aire, queria aire.

-¿No hubieras preferido mejor riquezas, comodidad, placeres, poder o amor?

¿No, señor, deseaba aire, necesitaba aire y solo aire -fue su inmediata respuesta.

-Entonces -contesto el sabio-, para conseguir lo que te quieres debes quererlo con la misma intensidad que querias el aire, debes luchar por ello y excluir todo lo demas. Debe ser tu unica aspiracion dia y noche. Si tienes ese fervor, conseguiras sin duda lo que quieres.

NUESTRA ACTITUD…

mayo 23, 2011 by  
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Doña Rosa era una ascensorista de un viejo edificio de juzgados en Bogota que usualmente estaba Congestionado de visitantes, los cuales, asustados, perdidos, molestos, afanados o simplemente apaticos, esperaban atiborrarse en uno de los viejos ascensores.

Cuando se abria la puerta, la multitud que salia
empujaba a la que queria entrar, armando un caos que se repetia en casi todos los pisos; ademas del calor y los olores concentrados en el elevador.

A pesar de esto doña Rosa cuidaba su maquina como si fuera la mas fina y valiosa.Cada mañana, ella brillaba las partes metalicas y la aseaba lo mejor posible.

De todas maneras andaba sonriente y entusiasta, saludaba y despedaa al abrir las puertas, disfrutaba sorprendiendo a sus viajeros frecuentes al recordar sus nombres, hacia bromas para que la gente sonriera, y respondia de buena gana a toda clase de preguntas.
Aparte de eso vendia papel oficial, sellos de correo, y en sus pocos ratos libres le encantaba tejer ropa para bebes.

Un dia alguien le pregunto como podia permanecer tan contenta en esa clase de trabajo incomodo, rutinario y mal pagado.

A lo que ella contesto:

– Muchas personas creen que yo actuo asi por la gente,
pero en realidad lo hago por mi. Cuando trato bien a mis pasajeros me siento satisfecha, si los ayudo, la mayoria me trata bien y me aprecia.

– Se que mi ascensor es viejo y mal mantenido,
-continuo-, pero cuando lo limpio y lo brillo,
me estoy cuidando a mi misma, porque aunque no
es mio, vivo en el muchas horas de mi vida
y si lo trato bien, me va a servir mejor.

– ¿Y todos los otros ascensoristas piensan asi
-le preguntaron- .

– No, -respondio-, algunos de mis compañeros piensan
que su tiempo de trabajo no les pertenece a ellos.
Dicen que es el tiempo de la empresa.
Parecen ausentes, es como si murieran a las ocho
de la mañana y resucitaran a las seis de la tarde.
Suponen que trabajando de mala gana van a maltratar al jefe o a otros, cuando en realidad es el tiempo de su vida, algo que nunca van a recuperar.

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Es un buen ejemplo de que resulta facil convertir lo ordinario y lo rutinario en algo divertido y extraordinario.
Todos los dias podemos hacerlos diferentes.
Las actividades y las personas se vuelven aburridas cuando le quitas el corazon a lo que haces.
¿Como podriamos hacer mas extraordinaria nuestra vida?
La aventura no esta en lo que hacemos , sino en nuestra actitud de como lo hacemos.

¡¡¡ Bendiciones !!!

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