EL COFRE DEL TESORO…

mayo 23, 2011 by  
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Erase una vez un anciano que habia perdido a su esposa y vivia solo.
Habia trabajado duramente como sastre toda su vida, pero los infortunios lo habian dejado en bancarrota, y ahora era tan viejo que ya no podia trabajar.
Las manos le temblaban tanto que ya no podia enhebrar una aguja, y la vision se le habia enturviado demasiado para hacer una costura recta.
Tenia tres hijos varones, pero los tres habian crecido y se habian casado, y estaban tan ocupados con su propia vida que solo tenian tiempo para cenar con su padre una vez por semana.
El anciano estaba cada vez mas debil, y los hijos lo visitaban cada vez menos.
-No quieren estar conmigo ahora- se decia- porque tienen miedo de que yo me convierta en una carga.
Se paso una noche en vela pensando que seria de el y al fin trazo un plan.
A la mañana siguiente fue a ver a su amigo el carpintero y le pidio que le fabricara un cofre grande.
Luego fue a ver a su amigo el cerrajero y le pidio que le diera un cerrojo viejo. Por ultimo fue a ver a su amigo el vidriero y le pidio todos los fragmentos de vidrios roto que tuviera.
El anciano se llevo el cofre a su casa, lo lleno hasta el tope de vidrios rotos, le hecho llave y lo puso bajo la mesa de la cocina.
Cuando sus hijos fueron a cenar, lo tocaron con los pies.
-Que hay en este cofre? preguntaron, mirando bajo la mesa.
-Oh, nada- respondio el anciano- solo algunas cosillas que he ahorrado.
Sus hijos lo empujaron y vieron que era muy pesado. Lo patearon y oyeron un tintineo.
-Debe estar lleno con el oro que ahorro a lo largo de los años- susurraron.
Deliberaron y comprendieron que debian custodiar el tesoro. Decidieron turnarse para vivir con el viejo, y asi podrian cuidar tambien de el.
La primera semana el hijo menor se mudo a la casa del padre, y lo cuido y le cocino.
A la semana siguiente lo reemplazo el segundo hijo, y la semana siguiente acudio el mayor. Asi siguieron por un tiempo.
Al fin el anciano padre enfermo y fallecio.
Los hijos le hicieron un bonito funeral, pues sabian que una fortuna los aguardaba bajo la mesa de la cocina, y podian costearse un gasto grande con el viejo.
Cuando termino la ceremonia, buscaron en toda la casa hasta encontrar la llave, y abrieron el cofre.
Por cierto, lo encontraron lleno de vidrios rotos.
-Que triquiñuela infame!- exclamo el hijo mayor.
¡Que crueldad hacia sus hijos!
-Pero, ¿que podia hacer?- pregunto tristemente el segundo hijo-. Seamos francos,de no haber sido por el cofre, lo abriamos descuidado hasta el final de sus dias.
-Estoy avergonzado de mi mismo- sollozo el hijo menor. Obligamos a nuestro padre a rebajarse al engaño, porque no observamos el mandamiento que el nos enseño cuando eramos pequeños.
Pero el hijo mayor volco el cofre para asegurarse de que no hubiera ningun objeto valioso oculto entre los vidrios.
Desparramo los vidrios en el suelo hasta vaciar el cofre.
Los tres hermanos miraron silenciosamente dentro, donde leyeron una inscripcion que el padre les habia dejado en el fondo:

“Honraras a tu Padre y a tu Madre ”

ESTO TAMBIEN PASARA….

mayo 23, 2011 by  
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Hubo una vez un rey que dijo a los sabios de la corte: – Me estoy fabricando un precioso anillo. He conseguido uno de los mejores diamantes posibles. Quiero guardar oculto dentro del anillo algún mensaje que pueda ayudarme en momentos de desesperación total, y que ayude a mis herederos, y a los herederos de mis herederos, para siempre. Tiene que ser un mensaje pequeño, de manera que quepa debajo del diamante del anillo.

Todos quienes escucharon eran sabios, grandes eruditos; podrían haber escrito grandes tratados, pero darle un mensaje de no más de dos o tres palabras que le pudieran ayudar en momentos de desesperación total…

Pensaron, buscaron en sus libros, pero no podían encontrar nada. El rey tenía un anciano sirviente que también había sido sirviente de su padre. La madre del rey murió pronto y este sirviente cuidó de él, por tanto, lo trataba como si fuera de la familia. El rey sentía un inmenso respeto por el anciano, de modo que también lo consultó. Y éste le dijo:

-No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje. Durante mi larga vida en palacio, me he encontrado con todo tipo de gente, y en una ocasión me encontré con un místico. Era invitado de tu padre y yo estuve a su servicio. Cuando se iba, como gesto de agradecimiento, me dio este mensaje –el anciano lo escribió en un diminuto papel, lo dobló y se lo dio al rey-. Pero no lo leas –le dijo- mantenlo escondido en el anillo. Ábrelo sólo cuando todo lo demás haya fracasado, cuando no encuentres salida a la situación-

Ese momento no tardó en llegar. El país fue invadido y el rey perdió el reino. Estaba huyendo en su caballo para salvar la vida y sus enemigos lo perseguían. Estaba solo y los perseguidores eran numerosos. Llegó a un lugar donde el camino se acababa, no había salida: enfrente había un precipicio y un profundo valle; caer por él sería el fin. Y no podía volver porque el enemigo le cerraba el camino. Ya podía escuchar el trotar de los caballos. No podía seguir hacia delante y no había ningún otro camino…

De repente, se acordó del anillo. Lo abrió, sacó el papel y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso: Simplemente decía “ESTO TAMBIÉN PASARA”.

Mientras leía “esto también pasará” sintió que se cernía sobre él un gran silencio. Los enemigos que le perseguían debían haberse perdido en el bosque, o debían haberse equivocado de camino, pero lo cierto es que poco a poco dejó de escuchar el trote de los caballos.

El rey se sentía profundamente agradecido al sirviente y al místico desconocido. Aquellas palabras habían resultado milagrosas. Dobló el papel, volvió a ponerlo en el anillo, reunió a sus ejércitos y reconquistó el reino. Y el día que entraba de nuevo victorioso en la capital hubo una gran celebración con música, bailes… y él se sentía muy orgulloso de sí mismo. El anciano estaba a su lado en el carro y le dijo: -Este momento también es adecuado: vuelve a mirar el mensaje.

-¿Qué quieres decir? –preguntó el rey-. Ahora estoy victorioso, la gente celebra mi vuelta, no estoy desesperado, no me encuentro en una situación sin salida.

-Escucha –dijo el anciano-: este mensaje no es sólo para situaciones desesperadas; también es para situaciones placenteras. No es sólo para cuando estás derrotado; también es para cuando te sientes victorioso. No es sólo para cuando eres el último; también es para cuando eres el primero. El rey abrió el anillo y leyó el mensaje: “Esto también pasará”, y nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba, pero el orgullo, el ego, había desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el mensaje. Se había iluminado.

Entonces el anciano le dijo:

-Recuerda que todo pasa. Ninguna cosa ni ninguna emoción son permanentes. Como el día y la noche, hay momentos de alegría y momentos de tristeza. Acéptalos como parte de la dualidad de la naturaleza porque son la naturaleza misma de las cosas.

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Lo más importante es no identificarse con las circunstancias de la existencia; la vida es como una película, y es de hecho una película que tiene un principio y tiene un fin. Distintas escenas van pasando por la pantalla de la mente; el error más grave de nosotros consiste en identificamos con esas escenas.¿Por qué? Porque pasan, sencillamente porque pasan; son escenas de una gran película y, al fin, pasan.

EL PODER DE LA LENGUA……..

abril 27, 2011 by  
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Por cerca del año 2000 antes de Cristo, un mercader griego, rico, queria dar un banquete con comidas especiales.
Llamo a su esclavo y le ordeno que fuera al mercado a comprar la mejor comida.
El esclavo volvio con un bello plato, cubierto con un fino paño.
El mercader removio el paño y asustado dijo:
- ¿Lengua? ¿este es el plato mas delicioso?
El esclavo, sin levantar la cabeza, respondio:
- La lengua es el plato mas delicioso, si señor.
Es con la lengua que usted pide agua, dice “mama”, hace amistades, conoce personas, distribuye sus bienes, perdona.
Con la lengua, usted conquista, reune las personas, se comunica, dice “Dios mio”, reza, canta, cuenta historias, guarda la memoria del pasado, hace negocios, dice “yo te amo”.
El mercader, no muy convencido, quiso testear la sabiduria de su esclavo y lo envio nuevamente al mercado,ordenandole que trajera el peor de los alimentos.
Volvio el esclavo con un lindo plato, cubierto por fino tejido,que el mercader retiro, ansioso, para conocer el alimento mas repugnante.
- Lengua, otra vez! dijo el mercader, espantado.
- Si, lengua, dijo el esclavo, ahora mas altivo. Es la lengua que condena, separa, provoca intrigas y celos.Es con ella que usted blasfema y manda para el infierno.La lengua expulsa, aisla, engaña el hermano, responde para la madre, ofende al padre…La lengua declara guerra! Es con ella que usted pronuncia la sentencia de muerte.
No hay nada peor que la lengua, no hay nada mejor que la lengua.

Depende del uso que se hace de ella.

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Esta historia nos lleva a reflexionar en la importancia de cuidar y medir nuestras palabras, nuestra lengua es capaz de injuriar, de ofender….. de menospreciar ….pero tambien puede enaltecer y beneficiar a las demas personas, una palabra tiene el poder de elevar o de destruir a otros, puede servir de consuelo o puede servir de veneno, puede ayudar a salir de un conflicto o puede hundir mas a quienes las escuchan, …….tenemos la libertad y la capacidad de poder elegir como queremos que sean las palabras con las cuales nos expresaremos frente y por los demas….tengamos la suficiente responsabilidad y madurez para siempre utilizarlas en beneficio de los demas o de lo contrario callemos aquelllo que pueda perjudicar a otros…….piensalo……muchas veces no hacemos daño a proposito pero una palabra nuestra puede causar mucho dolor aun sin quererlo…..

¡¡¡ Bendiciones a sus vidas !!!

LA PIEDRA DE LA FELICIDAD…….

abril 27, 2011 by  
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En tiempos de las hadas y las brujas, un muchacho encontró en su camino una piedra que emitía un brillo diferente de todas las que él había conocido.

Impresionado, decidió llevársela a su casa.

Era una piedra del tamaño de un limón y pertenecía a un hada, que la perdió por aquellos caminos, en su paseo matinal.

Era la Piedra de la Felicidad. Poseía el poder de transformar los deseos en realidad.

El hada, al darse cuenta de que había perdido la piedra, consultó su bola de cristal y se dio cuenta lo que había sucedido.

Evaluó el poder mágico de la piedra y, como la persona que la había encontrado era un joven de familia pobre y trabajadora, concluyó que la piedra podría quedarse en poder de él. Decidió ayudarlo despreocupándose por recuperar la piedra.

Se le apareció al muchacho en un sueño y le dijo que la piedra tenía poderes para conceder tres deseos: un bien material, una alegría y una caridad.

Pero que esos beneficios solamente podrían ser utilizados en favor de otras personas. Para obtener el deseo, debía pensar en el pedido y apretar la piedra entre las manos.

El muchacho despertó sobresaltado. No le gustó saber que los poderes de la piedra solamente podrían ser usados en provecho de los demás. Quería que fueran para él. Intentó pedir alguna cosa para si mismo, apretando la piedra entre las manos, sin éxito. Entonces, decidió guardarla, sin interés por hacer uso de ella.

Los años pasaron y el muchacho se volvió un anciano. Cierto día, recordando su pasado, concluyó que había llevado una vida infeliz, con muchas dificultades, privaciones y sinsabores.

Tuvo pocos amigos y reconoció haber sido muy egoísta. Jamás quiso el bien para los demás. Al contrario, deseaba que todos sufrieran lo mismo que él.

Volvió a ver la piedra que guardó consigo durante casi toda su existencia; se acordó del sueño y de los probables poderes de la piedra. Decidió usarla, aún siendo en provecho de los demás.

Así, concedió el deseo de una joven, poniendo a su disposición un bien material. Proporcionó una gran alegría a una madre revelándole el paradero de su hija que había desaparecido hacía muchos años y, finalmente, enfrente de un enfermo, se condolió de sus heridas, ofreciéndole la cura.

Al realizar el tercer beneficio, sucedió lo inesperado: la piedra se transformó en una nube de humo y, en medio de la nube, el hada -que había visto en el sueño que había tenido hacía ya muchos años, después de encontrar la piedra – apareció y le dijo:

-Usaste la Piedra de la Felicidad. Lo que me pidas, para ti, yo te lo concederé. Primero, debías hacer el bien a los demás, para merecer que se te concediera tu deseo. ¿Por qué tardaste tanto tiempo en usarla?

El hombre se puso muy triste al entender lo que había sucedido. Tuvo en sus manos, desde su juventud, la oportunidad de construir una vida llena de felicidad, pero, encerrado en su desamor, jamás pensó que haciendo el bien a los demás cosecharía el bien para si mismo.

Lamentando su pasado de dolor y su error al despreciar a los demás, hizo un pedido conmovido y arrepentido:

Dame, tan solo, la felicidad de olvidar mi pasado egoísta………

HAS PERDIDO TODA TU VIDA…..

abril 27, 2011 by  
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Uno de los cuentos hindúes más antiguos y repetidos por los maestros y yoghis es el del barquero, para poner el acento en la necesidad de desarrollar un conocimiento pragmático y no dejar que la mente se extravíe en acrobacias metafísicas.

Un joven erudito, engreído y muy orgulloso de sí mismo por los conocimientos de que gozaba, hubo de coger una barca para cruzar un caudaloso río.

Silente y sumiso, el barquero, un hombre de avanzada edad, comenzó a remar con diligencia. De súbito, una bandada de aves surcó por el cielo azulado y el joven, dirigiéndose al barquero, le preguntó:

– Buen hombre, has estudiado la vida de las aves?
– No, señor –repuso el barquero.
– Entonces, amigo –dijo el petulante joven –has perdido una cuarta parte de tu vida.

La barca se deslizaba por las aguas del río, donde aparecieron, de pronto, unas plantas exóticas flotando en la superficie. El joven preguntó al barquero:
– – Has estudiado algo sobre plantas?
– – No, señor –contestó el barquero.
– – Entonces, has perdido la mitad de tu vida.

Pacientemente el barquero siguió remando. Unos minutos después, el joven preguntó:
– – Barquero, llevas muchos años deslizándote con tu barca sobre las aguas de este río, has estudiado algo sobre la naturaleza del agua?
– – No, señor, nada –repuso el barquero.
– – Entonces debo decirte que has perdido las tres cuartas partes de tu vida.

Cuando la barca estaba en el centro del caudaloso río, comenzó a hacer agua. No había manera de evitarlo y la barca se iba llenando cada vez de más agua y comenzaba a hundirse. Entonces el barquero le preguntó al joven:
– Señor, sabes nadar?
– – No –repuso el joven
Y el barquero dijo:
– Pues me temo, señor, que has perdido toda tu vida.

El Maestro declara:

El intelecto ocupa un lugar en la vida, pero sólo eso, la inteligencia práctica es imprescindible. Y la emocional, también……

“Cuentos Hindúes” de Ramiro Calle

EL REFLEJO DE TUS ACTOS…..

abril 27, 2011 by  
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No eres responsable de la cara que tienes, eres responsable de la cara que pones.

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Se dice que hace tiempo, en un pequeño y lejano pueblo, había una casa abandonada. Cierto día, un perrito buscando refugio del sol, logro meterse por un agujero de una de las puertas de dicha casa.

El perrito subió lentamente las viejas escaleras de madera. Al terminar de subirlas se topó con una puerta semi-abierta; lentamente se adentro en el cuarto. Para su sorpresa, se dio cuenta que dentro de ese cuarto habían 1000 perritos más, observandolo tan fijamente como él los observaba a ellos.

El perrito comenzó a mover la cola y a levantar sus orejas poco a poco. Los 1000 perritos hicieron lo mismo. Posteriormente sonrió y le ladró alegremente a uno de ellos. El perrito se quedó sorprendido al ver que los 1000 perritos también le sonreían y ladraban alegremente con él.

Cuando el perrito salió del cuarto se quedó pensando para si mismo:

“¡Qué lugar tan agradable… voy a venir más seguido a visitarlo!”

Tiempo después, otro perrito callejero entró al mismo sitio y se encontró en el mismo cuarto. Pero a diferencia del primero, este perrito al ver a los otros 1000 perritos del cuarto se sintió amenazado ya que lo estaban viendo de una manera agresiva.

Posteriormente empezó a gruñir, obviamente vio como los 1000 perritos le gruñían a él. Comenzó a ladrarles ferozmente y los otros 1000 perritos le ladraron también a él. Cuando este perrito salió del cuarto pensó:

“¡Qué lugar tan horrible es éste… nunca más volveré a entrar allí!”.

En el frente de dicha casa se encontraba un viejo letrero que decia: “La casa de los 1000 espejos”.

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Todos los rostros del mundo son espejos. Decide cuál rostro llevarás por dentro y ese será el que mostrarás. El reflejo de tus gestos y acciones es lo que proyectas ante los demás.

Las cosas más bellas del mundo no se ven ni se tocan, sólo se sienten con el corazón.

LA PIEDRA DE SOPA….

abril 27, 2011 by  
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En un pequeño pueblo una mujer se llevó una gran
sorpresa al ver que había llamado a su puerta un extraño
correctamente vestido que le pedía algo de comer.

Lo siento -dijo ella-, pero ahora mismo no tengo nada en
casa.

No se preocupe, dijo amablemente el extraño, tengo una
piedra de sopa en mi cartera. Si usted me permitiera
echarla en una olla de agua hirviendo yo haría la más
exquisita sopa del mundo. Consiga una olla muy grande
por favor.

A la mujer le picó la curiosidad, puso la olla al fuego
y fue a contar el secreto de la piedra a sus vecinas.
Cuando el agua rompió a hervir, todo el vecindario se
había reunido allí para ver a aquel extraño y su piedra
de sopa.

El extraño dejó caer la piedra en el agua, luego probó
una cuchara con verdadera delectación y exclamó:
¡Deliciosa! Lo único que necesita es unas cuantas papas.

- ¡¡Yo tengo unas papas en mi cocina!!, gritó una mujer.

Y en pocos minutos estaba de regreso con una gran fuente
de papas peladas que fueron derecho a la sopa. El
extraño volvió a probar el brebaje: ¡Excelente! dijo y
añadió pensativamente:

- Si tuviéramos un poco de carne, haríamos un cocido más
apetitoso.

Otra ama de casa salió zumbando y regreso con un pedazo
de carne que el extraño tras aceptarlo cortésmente
introdujo en el puchero. Cuando volvió a probar el
caldo, puso los ojos en blanco y dijo:

- ¡Ah , qué sabroso! Si tuviéramos unas cuantas
verduras, sería perfecto, absolutamente perfecto…

Una de las vecinas fue corriendo hasta su casa y volvió
con una cesta llena de cebollas y zanahorias; después de
introducir las verduras en el puchero, el extraño probó
nuevamente la sopa y con tono autoritario dijo: -la sal.

Aquí la tiene, le dijo la dueña de casa. A continuación
dio otra orden: ¡¡Platos para todo el mundo!!.

La gente se apresuró a ir a sus casas en busca de
platos.

Algunos regresaron trayendo incluso pan y frutas.

Luego se sentaron todos a disfrutar de la espléndida
comida, mientras el extraño repartía abundantes raciones
de su increíble sopa.

Todos se sentían extrañamente felices mientras reían,
charlaban y compartían por primera vez su comida. En
medio del alborozo, el extraño se escabulló
silenciosamente, dejando tras de si la milagrosa piedra
de sopa, que ellos podrían usar siempre que quisieran
hacer la más deliciosa sopa del mundo…

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Se dan cuenta que sólo tenía ¡¡UNA PIEDRA!!…y sin
embargo, el sólo hecho de generar el contexto adecuado,
fue capaz de movilizar y motivar a un vecindario que, en
otras circunstancias, hubiese sido incapaz de coordinar
sus esfuerzos en el logro de un objetivo y mucho menos
en manos de un extraño………

TODOS UNIDOS…….

noviembre 28, 2010 by  
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En una cierta playa, conviven las piedras y arenas de forma armónica, haciéndola más bonita y atractiva a los turistas. Lo que no saben, es la historia que hay por detrás…..

Hace mucho, mucho tiempo, las piedras vivían todas juntas, en una fuerte comunidad. Las piedras ancianas abajo sostenían las más jóvenes y estas, asumían el calor intenso del sol, la humedad de la lluvia y el frío que hacía por las noches.

A su lado, vivía la arena. Esta era como un solo organismo, fluido y flexible. Mientras las piedras luchaban intensamente con el agua del mar, derrotándolo siempre, la arena se armonizaba con el mar, cediendo espacio por ciertos tiempos y después, recuperándolo.

Esto generaba mucho conflicto entre las piedras y la arena, pues cada cual creía que su forma de ser era la única buena. El conflicto prosiguió hasta un cierto día….

Este día, hubo una tormenta impresionante y el mar se volvió feroz, atacando sin piedad las piedras, que resistían, y la arena. Esta última, la pobre, empezó a verse devorada por las olas implacables.

Las piedras se reían ante la debilidad de la arena. Hasta que…Sin saber como, ni porque, la comunidad de piedras, empezó a sentir un temblor. Empezaron a moverse hacia los lados y el mar, aprovechando la situación, comenzó a atrapar algunas piedras. Desesperadas, las piedras ancianas, protegidas por las más jóvenes, se reunieron para discutir la situación. Entonces se dieron cuenta: la arena se estaba yendo y esto hacía que las piedras se resbalaran hacia los lados.

No había tiempo que perder. Con mucho esfuerzo, las piedras jóvenes se lanzaron hacia la arena, ocupando lugares estratégicos, de tal modo que la comunidad se esparció por toda la playa. El mar, al tratar de mover las piedras, no podía, pues estas se habían fijado firmemente en la arena. Y la arena estaba protegida por las piedras a su alrededor.

Al fin de la tormenta, tanto las piedras como la arena sobrevivieron y supieron reconocer lo bueno de estar juntos y cooperar mutuamente.

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Somos diferentes. Y esta diferencia, nos hace complementarios. Nadie es independiente, sino que todos necesitamos los unos a los otros. Por más fuerte que alguien pueda parecer, siempre necesitará a otra persona, quizá en apariencia más débil. Cuando nos unimos todos, no hay fuertes o débiles, sino una comunidad…..

EL MOMENTO PRECISO……

noviembre 28, 2010 by  
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Todos los domingos por la tarde, después del servicio mañanero en la iglesia, el Pastor y su hijo de 11 años iban al pueblo a repartir volantes a cada persona que veían. Este domingo en particular, cuando llegó la hora de ir al pueblo a repartir los volantes, el tiempo estaba muy frío y comenzó a lloviznar.

El niño se puso su ropa para el frío y le dijo a su padre:

¡OK, papá, estoy listo!

¿Su papá, el Pastor, le dijo, ‘Listo para qué?’

‘Papá, es hora de ir afuera y repartir nuestros volantes.’

El papá respondió, ‘Hijo, está muy frío afuera y está lloviznando.’

El niño miró sorprendido a su padre y le dijo, ‘Pero Papá, la gente necesitan saber de Dios aún en los días lluviosos.’

El Papá contestó, ‘Hijo yo no voy a ir afuera con este tiempo.’

Con desespero, el niño dijo, ‘¿Papá, puedo ir yo solo? ¿Por favor?

Su padre titubeó por un momento y luego dijo, ‘Hijo, tú puedes ir. Aquí tienes los volantes, ten cuidado.’

‘Gracias papá!’

Y con esto, el hijo se fue debajo de la lluvia. El niño de 11 años caminó todas las calles del pueblo, repartiendo los volantes a las personas que veía.

Después de 2 horas caminando bajo la lluvia, con frío y su último volante, se detuvo en una esquina y miró a ver si veía a alguien a quien darle el volante, pero las calles estaban totalmente desiertas. Entonces él se viró hacia la primera casa que vio, caminó hasta la puerta del frente, tocó el timbre varias veces y esperó, pero nadie salió.

Finalmente el niño se volteó para irse, pero algo lo detuvo. El niño se volteó nuevamente hacia la puerta y comenzó a tocar el timbre y a golpear la puerta fuertemente con los nudillos. Él seguía esperando, algo lo aguantaba ahí frente a la puerta. Tocó nuevamente el timbre y esta vez la puerta se abrió suavemente.

Salió una señora con una mirada muy triste y suavemente le preguntó:

‘¿Qué puedo hacer por ti, hijo?’

Con unos ojos radiantes y una sonrisa que le cortaba las palabras, el niño dijo:
‘Señora, lo siento si la molesté, pero sólo quiero decirle que ….

*DIOS REALMENTE LA AMA *

y vine para darle mi último volante, que habla sobre DIOS y SU GRAN AMOR.

El niño le dio el volante y se fue.

Ella solo dijo:

‘GRACIAS, HIJO, y que DIOS te bendiga.’

Bien, el siguiente domingo por la mañana el pastor estaba en el púlpito y cuando comenzó el servicio preguntó:

‘Alguien tiene un testimonio ó algo que quiera compartir?.

Suavemente, en la fila de atrás de la iglesia, una señora mayor se puso de pie.

Cuando empezó a hablar, una mirada radiante y gloriosa brotaba de sus ojos:

‘Nadie en esta iglesia me conoce. Nunca había estado aquí, incluso todavía el domingo pasado no era cristiana.

Mi esposo murió hace un tiempo atrás dejándome totalmente sola en este mundo. El domingo pasado fue un día particularmente frío y lluvioso, y también lo fue en mi corazón; ese día llegué al final del camino, ya que no tenía esperanza alguna ni ganas de vivir.

Entonces tomé una silla y una soga y subí hasta el ático de mi casa. Amarré y aseguré bien un extremo de la soga a las vigas del techo; entonces me subí a la silla y puse el otro extremo de la soga alrededor de mi cuello.

Parada en la silla, tan sola y con el corazón destrozado, estaba a punto de tirarme cuando de repente escuché el sonido fuerte del timbre de la puerta.

Entonces pensé, ‘Esperaré un minuto y quien quiera que sea se irá’.

Yo esperé y esperé, pero el timbre de la puerta cada vez era más insistente, y luego la persona comenzó a golpear la puerta con fuerza.

¿Entonces me pregunté, QUIEN PODRÁ SER?

Jamás nadie toca mi puerta ni vienen a verme!

Solté la soga de mi cuello y fui hasta la puerta, mientras el timbre seguía sonando cada vez con mayor insistencia.

Cuando abrí la puerta no podía creer lo que veían mis ojos, frente a mi puerta estaba el más radiante y angelical niño que jamás había visto.

Su sonrisa, oh, nunca podré describirla! Las palabras que salieron de su boca hicieron que mi corazón, muerto hace tanto tiempo, volviera a la vida, cuando dijo con voz de querubín: ‘SEÑORA, sólo quiero decirle que DIOS realmente la ama.’

‘Cuando el pequeño ángel desapareció entre el frío y la lluvia, cerré mi puerta y leí cada palabra del volante.

Entonces fui al ático para quitar la silla y la soga.

Ya no las necesitaría más. Como ven. . .ahora soy una hija feliz del REY.
Como la dirección de la iglesia estaba en la parte de atrás del volante, yo vine personalmente decirle GRACIAS a ese pequeño ÁNGEL DE DIOS que llegó justo a tiempo y, de hecho, a rescatar mi vida de una eternidad en el infierno.’

Todos lloraban en la iglesia.

El Pastor bajó del pulpito hasta la primera banca del frente, donde estaba sentado el pequeño ángel; tomó a su hijo en sus brazos y lloró incontrolablemente …..

Probablemente la iglesia no volvió a tener un momento más glorioso..

Dios bendiga tus ojos por leer este mensaje.

No permitas que este mensaje muera de frío; después de leerlo, pásalo a otros.

Recuerda, el mensaje de DIOS puede hacer una gran diferencia en la vida de alguien cerca de ti.

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El problema con muchos de nosotros es que no creemos que Dios abrirá una ventana y derramara bendiciones que no tendremos lugar para recibirlas.

Te agradezco Señor por las bendiciones recientes que he recibido y por las bendiciones que todavía han de venir porque sé que Tú siempre estas conmigo…..

¿DE QUIEN HUYES ?….

noviembre 28, 2010 by  
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En una ocasión, un león se aproximó hasta un lago de aguas espejadas para calmar su sed y, al acercarse, vio su rostro reflejado en ellas y pensó:

-¡Dios!, este debe ser el león tan temido.
Tengo que tener mucho cuidado con él.Atemorizado, se retiró de las aguas, pero tenía tanta sed que regresó a las mismas.

Allí estaba otra vez el ‘león’. ¿Qué hacer?
La sed lo devoraba y no había otro lago cercano. Retrocedió. Unos minutos después volvió a intentarlo y al ver al ‘león’, abrió las fauces amenazadoramente, pero al comprobar que el otro ‘león’ hacía lo mismo, sintió terror. Salió corriendo, pero ¡era tanta la sed!

Lo intentó varias veces de nuevo, pero siempre huía espantado. Pero como la sed era cada vez más intensa, tomó finalmente la decisión de beber agua del lago sucediera lo que sucediese.

Así lo hizo. Y al meter la cabeza en las aguas, ¡el ‘león’ desapareció!

El Maestro dice:

“Muchos de nuestros temores son imaginarios……
Sólo cuando los enfrentamos, desaparecen”.

No dejemos que nuestra imaginación descontrolada usurpe el lugar de la realidad, ni nos perdamos en las creaciones y reflejos de nuestra propia mente.

(Relato Hindú)

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