¿A QUIEN OBEDECEMOS…..?

octubre 10, 2010 by  
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¿Generalmente a quien hacemos caso cuando obedecemos a nuestros deseos? ¿Quién le da valor a las cosas o a nosotros mismos? Muchos de nuestros deseos obedecen al EGO. Y el EGO atiende a los demás, a cómo se ve uno hacia ellos, a qué dirán los demás sobre uno… total dependencia de la opinión de las otras personas. Por lo tanto, muchas veces, el valor que nos damos a nosotros mismos depende del gusto o decisión de los otros.

El Ego existe en nosotros y no puede desaparecer… pero si puede ser controlado por nuestro verdadero YO.

Un ejemplo de nuestro “querido” EGO:

Un auto sirve para transportar, única y exclusivamente para eso. Por supuesto es más cómodo un auto que otro, pero el fin último es el transporte. Los anuncios llegan al EGO para que compres un auto más rápido, más moderno, más sofisticado, más grande, más, más, más… porque el EGO es insaciable, entonces él te dirá que te compres el mejor. ¿Pero qué auto es el mejor?, dependiendo de cuales autos hay en comparación con éste. El EGO siempre compara. Por eso, si decides desde el EGO, el valor que les das a las cosas dependerán de los demás y no del objeto por sí mismo ni de tu propia opinión.

Ahora vayamos a un ejemplo con personas. Cuando un joven elige a la “mujer de sus sueños” habrá que ver desde donde decide. Desde el EGO o desde su propio YO. Si fueramos ciegos tal vez sería más fácil decidir sin que el EGO se interponga (y no pretendo ofender a la gente invidente, sino señalar que este sentido a veces nos traiciona en vez de ayudarnos). Posiblemente, al ver a una mujer, el joven comienza a generar pensamientos traídos desde el EGO como: me gusta su risa, pero sus dientes están medio chuecos y sus labios no son gruesos; me gusta su calidez humana, pero no tiene buena figura; me gusta su espiritualidad pero si es así, tal vez no le guste tomar tanto o divertirse, etc.

¿Qué sucedería si este joven comienza a tener una relación de pareja con esta chica pero se deja llevar por su EGO? Surgen otras dudas como: ¿Les gustará a mis amigos?¿Les gustará a mi familia? Tal vez no me conviene estar con ella porque entonces ya no pareceré el “conquistador” puesto que no es guapa ni bonita. Cómo me veré a su lado. Me la paso increíble con ella pero a mis amigos no les gusta.

Y hay muchos ejemplos más, desde escoger un coche hasta el trabajo o carrera a la que nos dedicamos la mayoría del tiempo. Muchas personas son infelices en su trabajo o quehacer diario solo porque es una “buena” empresa o es un trabajo “provechoso” que en realidad, cuando volteamos hacia nuestro verdadero YO, no somos felices.

Para hablar con nuestro verdadero YO hay que estar en calma, tranquilos y en meditación. De esta manera la voz del EGO desaparecerá y podemos tomar las decisiones adecuadas para ser más felices…….

EL EGO ESPIRITUAL……

mayo 31, 2010 by  
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Vivimos en una época de saturación de formulas y secretos espirituales: nos llegan en cada email, en múltiples libros, en muchos seminarios… Llegan de todas las latitudes, con muchos colores y promesas. Y terminamos haciendo lo que hemos tratado de evitar: alimentamos al ego y este ¡termina inflamado de tantos poderes!

En el camino espiritual, no debemos perder de vista el único propósito detrás de cada aprendizaje: ser mas amorosos con nosotros mismos y los demás – ¡en ese orden!- , y ser buscadores de la paz, mas allá de todas las aparentes barreras.

Por eso es tan importante discernir si lo que conquistamos es real o imaginario. Si realmente estamos en paz o permanecemos con nuestra mente anestesiada para no tomar responsabilidad y evitar sufrir; si creemos en la túnica que nos ponemos sin atrevernos a vernos adentro o, simplemente, llevamos una disciplina como un hábito más, sin buscar profundizarlo en nuestro espíritu. Esto, lejos de despertar nuestra espiritualidad, nos lleva a la arrogancia espiritual, creyendo que hemos encontrado lo que buscábamos cuando hemos errado el camino.

La verdad, la paz y el amor no tienen un lugar ni existen como tal, en nada ni en nadie. Se manifiestan de diferentes maneras, pero ninguna de esas formas son una conclusión. Sencillamente porque no tienen forma. Y por eso no podemos llegar a ellos. Son un camino, no un destino.

Pero, también es bueno saberlo, en este camino nadie se pierde, solamente nos podemos demorar. La energía es un regulador extraordinario y nos pone en nuestro sitio cuando erramos el camino. Al principio, nos lo muestra gentil y generosamente. Y si no lo podemos ver, sigue insistiendo de una u otra manera hasta conseguirlo. El primer aviso siempre es claro: perdemos la paz tratando de defender ideas espirituales.

Otra veces, sucede que nos creemos especiales después de recibir un diploma y nos autotitulamos maestros, o aceptamos ese rol cuando otros nos llaman de esa manera. Pero en el fondo, somos niños necesitando algún juguete para sumarnos al juego del mundo, para alivianar el ego que sufre por no sentirse importante.

Es importante observarnos periódicamente y vigilar las pretensiones del ego. Dejarlo que juegue, pero que nunca tome el control de nuestra camino de descubrimiento espiritual. ¿Para qué demorarnos?

(Texto de Julio Bevione)

LA LEY DEL PERDON…..

mayo 22, 2010 by  
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Es una ley mental inquebrantable que uno tiene que perdonar a otros y a si mismo si quiere superar las dificultades y lograr un verdadero progreso Espiritual y Abundancia en nuestra vida.

Quizá la importancia vital del perdón no sea obvia a primera vista, pero puedes estar seguro de que no es simple coincidencia que todo gran maestro espiritual, comenzado por Jesús, haya insistido tan enérgicamente en el perdón.

Debes Perdonar las injurias, pero no sólo de palabra, o como una cuestión formal, sino sinceramente, de corazón; así es. …. TU no perdonas por el bien de la otra persona, sino por TU propio bien. Para esa persona el perdón puede no significar gran cosa, pero para TI tendrá una gran significación.

El resentimiento, la condena, la ira, el deseo de ver a alguien castigado, son cosas que corrompen Tu alma. Y como esas cosas tienen un contenido emocional más vigoroso de lo que cualquiera sospecharía, afianzan los problemas, los remachan.

Perdonar no significa que debes simpatizar con el agresor o el delincuente, sino que debes desearle el bien. Tu, por supuesto, no debes permitir imposiciones o maltratos.

No importa si Tu puedes olvidar la injuria o no, aunque si dejas de pensar en ella probablemente la olvides, pero debes perdonar de corazón.

( extracto del libro : Dale Valor a tu Vida …de Emmet Fox )

RESPONSABILIDAD O CULPA…….?

mayo 22, 2010 by  
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No mires hacia atrás con vergüenza. Mira el pasado como parte de la riqueza y plenitud de tu vida. Sin esa riqueza y esa plenitud no estarías aquí hoy.

No hay ningún motivo para castigarte por no haberlo hecho mejor. El pasado sólo existe en nuestra mente y en la forma en que elegimos verlo mentalmente.

Lo hiciste todo tan bien como pudiste. Libera el pasado con amor y agradécele que te haya conducido a este nuevo conocimiento. Este es el momento que estamos viviendo. Este es el momento que estamos experimentando.

Lo que hacemos en este mismo instante es colocar los cimientos para el mañana. Lo que importa es que elegimos pensar, creer y decir hoy, en este mismo momento. Nada podemos hacer mañana, ni tampoco ayer. Sólo podemos hacerlo hoy…. y así siempre TODA nuestra actividad se realiza en el ahora.

Cuando comenzamos a responsabilizarnos conscientemente de nuestros pensamientos y palabras, entonces tenemos los instrumentos que podemos utilizar. Sé que esto parece sencillo, pero recuerda que la efectividad del poder está siempre en el momento presente.

( El poder está Dentro de Ti…..De Louise L. Hay )

LAS EMOCIONES Y EL EGO…..

mayo 22, 2010 by  
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El ego no es solamente la mente no observada, la voz mental que finge ser nosotros, sino también las emociones no observadas que representan la reacción del cuerpo a lo que dice la voz de la mente.

La voz de la mente relata una historia a la cual reacciona el cuerpo porque cree en ella. Esas reacciones son las emociones, las cuales alimentan nuevamente el pensamiento que las creó en primer lugar. Este es el círculo vicioso entre los pensamientos no examinados y las emociones, el cual da lugar al pensamiento emocional y a la fabricación de historias emocionales.

Los pensamien­tos que desencadenan reacciones emocionales del cuerpo pueden surgir a veces con tanta rapidez que, antes de que la mente tenga tiempo de expresarlos, el cuerpo ya ha reaccionado con una emo­ción. Esos pensamientos existen en una etapa preverbal y podrían considerarse como supuestos tácitos e inconscientes. Se originan en el condicionamiento pasado de la persona, generalmente en la primera infancia. “No se puede confiar en nadie” es un ejemplo de un supuesto inconsciente en una persona cuyas relaciones pri­mordiales con sus padres o sus hermanos no le inspiraron confian­za. Los siguientes son otros supuestos inconscientes comunes: “Debo luchar para sobrevivir. Nunca hay suficiente dinero. La vida es una permanente desilusión.”. Los supuestos inconscientes crean emociones físi­cas, las cuales a su vez generan actividad mental o reacciones instantáneas. Es así como creamos nuestra realidad personal.

La voz del ego perturba constantemente el estado natural de bienestar del cuerpo. El cuerpo lleva pegado un ego y no puede hacer otra cosa que reaccionar a todos los patrones disfuncionales de pensamiento que conforman el ego. Así, un torrente de emociones negativas acompaña al torrente de pensamientos compulsivos incesantes.

¿Qué es una emoción negativa?

Es una emoción tóxica para el cuerpo que interfiere con su equilibrio y su funcionamiento armonioso. Las emociones como el miedo, la ansiedad, la ira, el rencor, la tristeza, el odio, los celos y la envidia perturban el flujo de energía del cuerpo y afectan el corazón, el sistema inmune, la digestión, la producción de hormonas, etcétera. La emoción dañina para el cuerpo también se contagia a las personas que entran en contacto con nosotros e, indirectamente, a un sinnúmero de per­sonas a quienes ni siquiera conocemos, a través de una reacción en cadena. El término genérico para describir todas las emociones negativas es la infelicidad.

¿Entonces las emociones positivas tienen el efecto contrario sobre el cuerpo físico? ¿Fortalecen el sistema inmune, revitalizan y sanan el cuerpo?

Por supuesto que sí, pero debemos diferenciar las emociones positivas generadas por el ego de las emociones positivas emanadas del estado profundo de conexión con el Ser.

Las emociones positivas generadas por el ego traen consigo un opuesto en el cual se pueden convertir. He aquí algunos ejem­plos: lo que el ego llama amor es deseo de poseer y un apego que puede convertirse en odio en un segundo. La expectativa ante un evento, es decir, el exceso de importancia que el ego le da al futuro, se convierte fácilmente en desilusión y frustración cuando el evento no satisface las expectativas del ego. Los elogios y el reconocimiento nos hacen sentir alegres y optimistas un día, pero la crítica y la indiferencia nos dejan tristes e infelices al otro. El placer de una fiesta se convierte en fatiga y resaca al día siguiente. No hay bien sin mal, alegría sin tristeza… (bajo el control del ego).

(Eckhart Tolle “Una nueva Tierra”)

LA IRA…… Y SU MECANISMO….

mayo 22, 2010 by  
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En Japón les enseñan a los niños un método muy simple para controlar la ira. Les dicen que cuando sientan ira, no hagan nada al respecto, que solo respiren hondo. Inténtalo y no serás capaz de sentirla. ¿Por qué? ..

¿Solo porque respiras hondo no puedes ponerte furioso?

Resulta imposible por dos razones: en primer lugar, la ira necesita un ritmo particular de respiración. Sin tal ritmo la ira no es posible. Se necesita un ritmo de respiración particular, desacompasado, caótico para que pueda surgir la ira.

Si respiras hondo es imposible que surja la ira. Si respiras hondo de forma consciente la ira no podrá expresarse. Necesita un tipo diferente de respiración. No tienes que proponértelo, la misma ira se encargará de marcar un nuevo ritmo. Si respiras profundamente no podrás enfurecerte.

En segundo lugar, la mente se desplaza. Cuando sientes ira y respiras hondo, tu mente se desplaza de la ira a la respiración. El cuerpo no se encuentra en el estado óptimo para enfurecerse. Por eso, los japoneses son la gente más controlada del mundo. Están entrenados desde la infancia.

Los procesos fisiológicos y los procesos psicológicos no son dos cosas distintas, son una misma cosa, y puedes empezar desde cualquiera de los dos extremos a trabajar para cambiar el otro. Nada se halla separado en un ser humano. El cuerpo no solo está conectado consigo mismo, está relacionado con la mente, y así cuerpo y mente (psico y soma) están conectados con un alma trascendental.

( “Osho – El Equilibrio Cuerpo – Mente” )

EL EGO….EL ESTADO ACTUAL DE LA HUMANIDAD….

mayo 22, 2010 by  
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Cuando logramos reconocer la ilusión por lo que es, ésta se desvanece. La ilusión llega a su fin cuando la reconocemos. Cuando vemos lo que no somos, la realidad de lo que somos emerge espontáneamente. Esto es lo que sucederá a medida que usted lee lenta y cuidadosamente este capítulo y el siguiente, los cuales tratan sobre la mecánica del falso yo al cual llamamos ego.

Cuando hablamos de “yo” generalmente no nos referimos a lo que somos. Por un acto monstruoso de reduccionismo, la pro­fundidad infinita de lo que somos se confunde con el sonido emitido por las cuerdas vocales o con el pensamiento del yo que tengamos en nuestra mente y lo que sea con lo cual éste se identifique. ¿Entonces a qué se refieren normalmente el yo, el mi y lo mío?

La mayoría de las personas continúa identificándose con el torrente incesante de la mente, el pensamiento compulsivo, prin­cipalmente repetitivo y banal. No hay un yo aparte de los proce­sos de pensamiento y de las emociones que los acompañan. Eso es lo que significa vivir en la inconciencia espiritual. Cuando se les dice que tienen una voz en la cabeza que no calla nunca, pregun­tan, “¿cuál voz?” o la niegan airadamente, obviamente con esa voz, desde quien piensa, desde la mente no observada. A esa voz casi podría considerársela como la entidad que ha tomado pose­sión de las personas.

Uno de los supuestos inconscientes es que al identificarnos con un objeto a través de la ficción de la propiedad, la aparente solidez y permanencia de ese objeto material nos proporcionará un sentido de ser más sólido y permanente. Esto se aplica en particular a las edificaciones y todavía más a la tierra porque son las únicas cosas que podemos poseer y de las cuales pensamos que no se destruyen. El absurdo de la propiedad se manifiesta más claramente en el caso de la tierra. En los días de los colonos blancos, para los nativos de Norteamérica el concepto de la propiedad de la tierra era incomprensible. Entonces la perdieron cuando los europeos los obligaron a firmar unos documentos igualmente incomprensibles. Ellos sentían que pertenecían a la tierra y no que la tierra les pertenecía.

Para el ego, tener es lo mismo que Ser: tengo, luego existo. Y mientras más tengo, más soy. El ego vive a través de la com­paración.

Necesitamos de los demás para conseguir la sensación de ser, y si vivimos en una cultura en donde el valor de la persona es igual en gran medida a lo que se tiene, y si no podemos reconocer la falacia de ese engaño colectivo, terminamos condenados a perseguir las cosas durante el resto de nuestra existencia con la vana esperanza de encontrar nuestro valor y la realización del ser.

¿Cómo desprendernos del apego a las cosas? Ni siquiera hay que intentarlo. Es imposible. El apego a las cosas se desvanece por sí solo cuando renunciamos a identificarnos con ellas. Entretanto, lo importante es tomar conciencia del apego a las cosas. Algunas veces quizás no sepamos que estamos apegados a algo, es decir identificados con algo, sino hasta que lo perdemos o sentimos la amenaza de la pérdida. Si entonces nos desesperamos y sentimos ansiedad, es porque hay apego. Si reconocemos estar identificados con algo, la identificación deja inmediatamente de ser total. “Soy la conciencia que está consciente de que hay apego“. Ahí comien­za la transformación de la conciencia.

(Eckhart Tolle “Una nueva Tierra”)

LAS MIL CARAS DEL EGO……

mayo 22, 2010 by  
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El ego ignora que la fuente de toda energía está en el interior, de manera que la busca externamente. El ego no busca la atención informe de la Presencia, sino alguna forma de atención como el reconocimiento, la alabanza, la admiración, o sencillamente ser notado de alguna manera, lograr que se reconozca su existencia.

La persona tímida que teme despertar la atención de los demás no carece de ego. Tiene un ego ambivalente que teme y a la vez desea la atención de los demás. ..El temor de recibir atención es mayor que la necesidad de tenerla. La timidez suele ir de la mano con un concepto negativo de uno mismo, la idea de ser inadecuado. Toda noción conceptual del ser (verme a mí mismo de tal o cual manera) es ego, trátese de un concepto predominantemente positivo (soy el mejor) o negativo (no sirvo para nada).

Muchas personas fluctúan entre la sensación de inferioridad y de superioridad, dependiendo de las situaciones o de las personas con quienes entran en contac­to. Lo único que usted necesita saber y observar en usted mismo es lo siguiente: cada vez que se sienta superior o inferior a al­guien, es problema de su ego.

El papel de la Victima .. el preferido del ego

La representa­ción de papeles negativos adquiere fuerza especialmente cuando el ego se amplifica a causa de un cuerpo del dolor activo, es decir, por el sufrimiento emocional del pasado que desea renovarse sintiendo más dolor.

Uno de los personajes representados con mayor frecuencia es el de la víctima, la cual busca la simpatía, o la compasión, o el interés de los demás por mis problemas, “yo y mi historia”. La víctima es uno de los componentes de muchos patrones egotistas, como renegar, sentirse ofendido, injuriado, etcétera. Claro está que una vez que nos identificamos con una historia en la cual nos hemos asignado el papel de víctimas, no deseamos que caiga el telón y, por tanto, como todos los terapeutas lo saben, el ego no desea poner fin a sus “problemas” porque son parte de su identi­dad. Si nadie desea escuchar nuestra triste historia, podemos repe­tírnosla mentalmente una y otra vez para sentir compasión por nosotros mismos y poseer la identidad de una persona maltratada por la vida, por las demás personas, por el destino o por Dios.

Sin embargo, la persona que está aprisionada por el ego no reconoce el sufrimiento como tal, sino que lo ve como la única respuesta apropiada para una determinada situación. En su cegue­ra, el ego es incapaz de ver el sufrimiento que se inflige a sí mismo y que inflige a otros. La infelicidad es una enfermedad mental y emocional creada por el ego, la cual ha alcanzado proporciones epidémicas. Es el equivalente interior de la contamina­ción ambiental de nuestro planeta. Los estados negativos como la ira, la ansiedad, el odio, el resentimiento, el descontento, la envi­dia, los celos y demás, no se ven como negativos sino que se consideran totalmente justificados y además no se perciben como nacidos de nosotros mismos sino de alguien más o de algún factor externo. “Te hago responsable de mi sufrimiento”. Esto es implí­citamente lo que dice el ego.

Cuando vivimos en un estado negativo, hay algo en nosotros que ansía la negatividad, que siente placer en ella o cree que puede ayudarnos a conseguir lo que necesitamos… Por consiguiente, cada vez que hay negatividad en nosotros y logramos detectar en ese momento que hay algo que goza con esa negatividad o cree que tiene un propósito útil, tomamos conciencia del ego directamente. Tan pronto como eso sucede, la identidad pasa del ego a la conciencia y eso significa que el ego se empequeñece mientras que la conciencia se agranda.

¡Suele usted experimentar una sensación de descontento que podría des­cribir como un resentimiento latente? Puede ser específico o ines­pecífico. Muchas personas pasan gran parte de sus vidas en ese estado. Se identifican hasta tal punto con él que no pueden tomar distancia para reconocerlo. Detrás de esa sensación hay ciertas creencias inconscientes, es decir, unos pensamientos. Sentimos esos pensamientos de la misma manera en que soñamos al dor­mir. En otras palabras, no sabemos que tenemos esos pensamien­tos, como tampoco el soñador sabe que sueña.

Mientras más fuerte es el ego, mayor es la probabilidad de que la persona piense que la fuente principal de sus problemas son los demás. También es más probable que les dificulte la vida a los demás. Pero, como es natural, la persona no podrá reconocer lo que sucede. Solamente percibe que son los demás los que actúan en su contra.

( Eckhart Tolle “Una nueva Tierra” )

LA ESENCIA DEL EGO…….

mayo 22, 2010 by  
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La mayoría de las personas se identifican completamente con la voz de la mente, con ese torrente incesante de pensamientos involuntarios y compulsivos y las emociones que lo acompañan. Podríamos decir que están poseídas por la mente. Mientras per­manezcamos completamente ajenos a esa situación, creeremos que somos el pensador. Esa es la mente egotista.

En la mayoría de los casos, cuando decimos “yo”, es el ego quien habla, no nosotros, como ya hemos visto. El ego consta de pensamiento y emoción, un paquete de recuerdos que identifica­mos con “yo y mi historia”, de papeles que representamos habi­tualmente sin saberlo, de identificaciones colectivas como la nacionalidad, la religión, la raza, la clase social o la filiación política.

El contenido del ego varía de una persona a otra, pero en todo ego opera la misma estructura. En otras palabras, los egos son diferentes sólo en la superficie. En el fondo son todos iguales. ¿En qué sentido son iguales? Viven de la identificación y la separación.

El “yo” conceptual no puede sobrevivir sin el “otro” conceptual. Los otros son más “otros“ cuando los vemos como enemigos. Renegar es una de las estrategias predilectas del ego para fortale­cerse.

El resentimiento es la emoción que acompaña a las lamentacio­nes y a los rótulos mentales, y refuerza todavía más el ego. El resentimiento equivale a sentir amargura, indignación, agravio u ofensa. Resentimos la codicia de la gente, su deshonestidad, su falta de integridad, lo que hace, lo que hizo en el pasado, lo que dijo, lo que no hizo, lo que debió o no hacer. Al ego le encanta. En lugar de pasar por alto la inconciencia de los demás, la incorporamos en su identidad. ¿Quién lo hace? Nuestra inconciencia, nuestro ego.

No reaccionar al ego de los demás es una de las formas más eficaces no solamente de trascender el ego propio sino también de disolver el ego colectivo de los seres humanos.

El peor enemigo del ego es el momento presente, es decir, la vida misma.

El ego implica inconciencia. La conciencia y el ego no pueden coexistir. El viejo patrón o hábito mental puede sobrevivir y reaparecer durante un tiempo porque trae el impulso de miles de años de inconciencia colectiva, pero cada vez que se lo reconoce, se debilita.

Un resentimiento viejo es un agravio. Cargar con un agravio es estar en estado permanente de “oposición” y por eso es que los agravios constituyen una parte significativa del ego en muchos casos. Los agravios colectivos pueden perdurar durante siglos en la psique de una nación o tribu, y alimentar un círculo intermi­nable de violencia.

Cuando nos quejamos, encontramos faltas en los demás y reaccio­namos, el ego fortalece la noción de los linderos y la separación de la cual depende su existencia.

El ego siempre confunde las opiniones y los puntos de vista con los hechos. Además, no comprende la diferencia entre un suceso y su reacción frente a dicho suceso. El ego es un verdadero maestro de la percepción selectiva y la interpretación distorsionada. Es solamente a través de la conciencia, no del pensamiento, que se puede diferenciar entre los hechos y las opiniones. Es solamen­te a través de la conciencia que podemos llegar a ver:

Debemos reconocer al ego por lo que es: una disfunción colec­tiva, la demencia de la mente humana. Cuando logramos reconocerlo por lo que es, ya no lo vemos como la identidad de la otra persona. Una vez que reconocemos al ego por lo que es, es mucho más fácil no reaccionar contra él. Dejamos de tomar sus ataques como algo personal.

Lo único que debemos hacer para liberarnos del ego es tomar conciencia de él, puesto que la conciencia y el ego son incompatibles. La conciencia es el poder ocul­to en el momento presente; es por eso que la llamamos también Presencia. La finalidad última de la existencia humana, es decir, nuestro propósito, es traer ese poder al mundo. Esta también es la razón por la cual no podemos convertir la liberación del ego en un objetivo alcanzable en un futuro. Solamente la Presencia pue­de liberarnos del ego y solamente podemos estar presentes Ahora, no ayer ni mañana.

( Eckhart Tolle “Una nueva Tierra”)

EGO Y MOMENTO PRESENTE…..

mayo 22, 2010 by  
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El ego es una especie de programa de conducta mental que presiona para mantenerte alejado del momento presente, ya que inunda la mente con pensamientos de un pasado o un futuro. Cuando eres “títere” del ego, puedes ser fácilmente sometido por otros egos tiranos que insistirán en mantenerte conectado a eventos y personajes del pasado, promoviendo odios y miedos; esa es la mejor herramienta para el sometimiento de las masas. El momento presente, el ahora, es donde está todo tu poder de acción y realización,.. hacerse consciente de ese presente, aceptándolo tal como es, y utilizándolo de la mejor manera para desarrollar tu potencial creativo y actuar en ese presente, es lo que te traerá nuevas experiencias más gratificantes y felices.

El ego no puede nunca estar en consonancia con el momento presente, es decir, en consonancia con la vida, puesto que su propia naturaleza lo induce a resistir, menospreciar o hacer caso omiso del Ahora. El ego se nutre del tiempo. Mientras más fuerte el ego, mayor es el tiempo durante el cual controla nuestra vida. Casi todos nuestros pensamientos entonces se refieren al pasado o al futuro y el sentido de lo que somos depende del pasado, donde encuentra una identidad, o del futuro donde busca su realización. El temor, la ansiedad, la expectativa, el remordimiento, la culpa, y la ira son disfunciones del estado de la conciencia atrapado en el tiempo.

Cuando odiamos lo que hacemos, nos quejamos de nuestro entorno, maldecimos de las cosas que suceden o han sucedido; o cuando nuestro diálogo interno está lleno de lo que deberíamos o no deberíamos hacer, de acusaciones y señalamientos, entonces nos peleamos con lo que es, con aquello que de todas maneras ya es como es. Convertimos a la Vida en nuestra enemiga y ella nos dice, “si lo que quieres es guerra, guerra tendrás”. La realidad externa, la cual es siempre el espejo de nuestro estado interior, se experimenta como algo hostil.

El momento presente es inseparable de la vida, de tal manera que nuestra decisión se refiere realmente a la clase de relación que deseamos tener con la vida. Una vez tomada la decisión de ser amigos con el momento presente, nos toca dar el primer paso: mostrarnos amigables con él, acogerlo independientemente de su forma de presentarse. Y no tardaremos en ver los resultados. La vida se torna amable con nosotros. La gente nos ayuda y las circunstancias cooperan. Pero es una decisión que debemos tomar una y otra vez, hasta que aprendemos a vivir naturalmente de esa manera.

Con la decisión de hacer amistad con el momento presente viene el fin del ego…….

( Extracto tomado de un articulo de Eckhart Tolle )

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