RECUPERAR TU FUERZA INTERIOR……
noviembre 30, 2009 by LUNA
Filed under Sanando mi Espiritu
Estos consejos son básicos si quieres saber como recuperar tu poder o fuerza interior, cosa básica para poder adaptarnos a este loco ritmo de vida. Necesitamos herramientas para no perder nuestro equilibrio ante situaciones diarias tan estresantes.
¿Quién más que uno mismo tiene poder sobre si?
¿Quién tiene el poder de pensar en nuestra propia mente?
¿Acaso alguien puede impedirnos elegir tener pensamientos de prosperidad, puede alguien impedirnos actuar desde el amor, puede alguien frenarnos en aumentar nuestra propia felicidad?
Nadie puede obligarnos a tener ideas negativas, tristes, catastróficas, dañinas… Pues nadie se puede meter en nuestra cabeza, ni tampoco sentir por nuestro propio corazón.
Durante siglos hemos buscado el poder fuera; en los padres, en los dioses, en los superiores, en los reyes, en los sabios, en magos, en la medicina, en la religión… Ahora entendemos que el poder solo lo encontraremos dentro de nosotros mismos, en nuestro interior.
Dentro de todos y cada uno de nosotros brilla un poder interior que se expande en función de nuestras vivencias y comportamientos. Él nos guía natural y amorosamente hacia la salud perfecta, la pareja perfecta, la profesión perfecta y nos ofrece la prosperidad en todo aquello que deseamos.
Nuestro poder interior es el motor de nuestra felicidad
Amarnos a nosotros mismos es reconocer esa guía, es crecer con esa luz y hacer que se expanda libremente desde nuestro interior hacia su fuente, el mismo universo.
El peligro reside en el Olvido de quienes somos y qué hemos venido a hacer en este rincón de universo; que tipo de sentimientos hemos venido a experimentar, como seres humanos, a compartir y expandir en este mundo. El peligro reside en olvidarse de que todo este viaje ha sido programado y deseado por nuestra esencia divina.
Abandonarnos es darle la espalda a esta realidad. Olvidarnos de ser felices es convertirnos en seres prisioneros de la incapacidad (no soy capaz de esto, no voy a lograr lo otro, no me merezco esto, esto no es para mí…), en victimas de los demás (si mis padres se hubiesen comportado de otra forma, si mis hermanos me hubiesen entendido…), nos convertimos en ciegos ante nuestra propia responsabilidad. En inválidos a la hora de aumentar nuestro propio poder interior. Nos convertimos en el renegado ante nuestro único guía interior. Negar nuestras capacidades nos convierte en victimas. Entonces surgen: el desamor, la rabia, el resentimiento, la tristeza, el dolor, la enfermedad y todo sentimiento de incapacidad, de autocrítica…, como llamadas de atención para decirnos, ¡ojo, que no es por ahí! ¡Qué eso no te hace feliz!
¿Y cómo puedo amarme a mismo?
La única forma de amarnos es aceptarnos tal y como somos, con nuestras rarezas, defectos, fallos, conscientes de que nuestra evolución está encaminada… Somos hijos del universo; y este no nos juzga ni nos critica. Solo quiere lo mejor para nosotros.
¿Y tú, acaso quieres lo mejor para ti?
Si el universo no nos juzga ni nos critica, ¿Por qué lo hacemos nosotros?
¿Quiénes somos nosotros para juzgarnos, castigarnos, privarnos si el Universo mismo no lo hace?
Algunos pasos para recuperar tu poder interior
*Asumir nuestra responsabilidad: somos los únicos responsables de nuestra felicidad. De nada sirve mendigar a otros que nos hagan felices, ni tampoco culpar a otros y responsabilizarlos de nuestra propia infelicidad. Por mucho daño que nos hayan podido hacer solo nosotros tenemos la llave de nuestros pensamientos y sentimientos. Solo nosotros somos responsables de perdonar. Esto es un acto propio del único corazón del que disponemos. Aquí se encuentra la verdadera liberación del agredido y el verdadero poder interior.
*Atreverse a expresar nuestros sentimientos: durante siglos hemos sido enseñados a que expresar emociones era cosa de débiles o de maleducados. La expresión de la rabia ha sido crudamente censurada, especialmente en la mujer. La tristeza y el llanto resultan insoportables para la mayoría: cuantas veces habremos visto a adultos animando a un niño que se ha hecho daño, a callarse y cortar su llanto, cuantas veces les podemos escuchar diciendo: no es nada. Pero al niño le duele.
Reconocer el dolor lleva a tranquilizarse o tranquilizar al otro. Negar el dolor es automáticamente aumentarlo. Negar es un modo de enseñar, y así se nos ha enseñado, que las emociones, los dolores, no importan, no son nada. Y así aprendemos a tragar en vez de sacar y limpiar.
¿Cuántas emociones habremos tragado con los años…?
¿Cuántas emociones reprimidas llevamos con nosotros cada día?
¿Cuanto daño nos hacemos expandiendo así el malestar por no enfrentarlo y sacarlo?
*Reprogramar nuestra mente: para recuperar nuestro poder interior con nuevos pensamientos de valía y merecimiento alegra a nuestra más potente herramienta que es el corazón.
*Devolverle su guía la hace renacer:
Me merezco lo mejor y ahora lo acepto.
Soy una y la misma cosa con el Poder que me ha creado.
Me amo y me acepto exactamente tal y como soy.
La felicidad corre por mi vida como la sangre por mis venas…
Realizar afirmaciones cada día es una eficaz forma de reorientar nuestras convicciones sobre nosotros mismos, la Vida…
Ahora elijo detectar e identificar los obstáculos que me señalan mi equivocación, que me sugieren el nuevo camino que puedo tomar.
Me autorizo a salir de las situaciones que puedan frenar mi vivencia de la felicidad. Estoy a salvo viendo crecer, día a día, mi poder interior.
ACEPTACION DE SI MISMO….
noviembre 15, 2009 by LUNA
Filed under Sanando mi Espiritu
La persona que se acepta es porque ha decidido convivir con su propia realidad, sean cuales fueren las imperfecciones y defectos, de una manera completa, sin reservas. Es consciente de que hay varias cosas que no le gustan, pero también sabe que aceptarse no significa necesariamente gustarse.
Desde la aceptación se pueden programar y diseñar con serenidad los cambios y las mejoras que nos permitan gustarnos o convertir en irrelevantes los aspectos menos positivos de nuestra persona.
La autoaceptación conduce directamente a la autoestima. Además, contemplar con serenidad la propia realidad psicofísica y mental nos ayuda a mantener una relación más equilibrada y armónica con nosotros mismos y nos anima y estimula a mejorar y perfeccionar esa realidad. Nadie se sentirá Inclinado a cambiar aquellas cosas cuya realidad niega en sí mismo.
Si sentimos miedo, somos pobres o somos presa de celos, lo mejor es que nos convirtamos en testigos de nuestro propio miedo, pobreza y celos y hasta que dialoguemos con ellos. Si los aceptamos y no tratamos de negar y combatir su realidad, nosotros seremos cada vez más fuertes, y nuestros temores, limitaciones y problemas, cada vez más débiles.
La ira, la envidia, los temores, los celos y otros sentimientos negativos irán desapareciendo si los aceptamos con serenidad y les perdemos el respeto. Reconozcamos y aceptemos nuestras limitaciones y temores, pero sin identificarnos con ellos, poniéndonos por encima.
Trate de imaginarse libre de su envidia, sus celos o sus miedos y compórtese así durante unas horas tan sólo. Comprobará que se siente mejor.
CADA CUAL PUEDE SER COMO SEA CAPAZ DE VERSE A SI MISMO..
Del Libro Valores Humanos- Bernabe Tierno -
EL PANICO…..
junio 16, 2009 by LUNA
Filed under Sanando mi Espiritu
El pánico asalta al individuo cuando se enfrenta con problemas y cree no tener capacidad para resolverlos. El pánico significa correr desorientado, no tener confianza alguna en las propias reacciones en una situación determinada; ser impredecible, no
merecer confianza a los propios ojos.
Puede enfrentarse, por ejemplo, con el problema de tener que cambiar por primera vez en su vida una rueda del coche pinchada, de noche, en un lugar desierto. Su reacción inicial
podría ser el pánico. Quizá se limite a llorar o salga del coche y se ponga a dar vueltas, primero en una dirección y luego en otra. Puede ponerse histérico, gritar obscenidades a la
oscuridad, contra el neumático o contra el clavo de la carretera.
Gasta usted así mucha energía, pero la gasta toda en cólera, frustración, confusión y conflicto, y no dedica ni un ápice de ella a resolver el problema.Cuando el pánico domina a los soldados en combate, algunos se levantan de la trinchera y caminan en medio de un enjambre de balas. La mayoría de los individuos que
están internados en instituciones mentales por razones de protección, están allí porqué sus vidas físicas se hallan en estado de absoluto pánico y no se puede confiar en que no se dañen a sí mismos o a otros. Su conducta es incontrolable e impredecible.
Todos tenemos pánico en algún momento de nuestra vida, sobre todo cuando nos vemos en un medio extraño y ante problemas que no hemos resuelto nunca. La clave de si
quedamos totalmente inmovilizados es el tiempo que estamos dominados por el pánico y cuantas veces ocurre.
Si se da usted un golpe en un dedo del pie por la noche, y se dedica a lanzar gritos y saltar por casa a la pata coja unos minutos, si llega incluso a aporrear las paredes, esto se aproxima al pánico, pero no es grave (en realidad, es una reacción natural) porque no está usted inmovilizado frente a un problema que exige atención. No puede usted desgolpearse el pie. Lo único que puede hacer es esperar que el dolor se vaya.
Pero, claro, si sigue usted gritando sin control tres semanas después, si acusa a su familia de desplazar deliberadamente el mueble con el que se golpeó, si aún sigue
hostigando los objetos y a las personas mucho después de haber desaparecido el dolor, sin duda es usted candidato a la hospitalización, porque su pánico ha perdurado demasiado y ha adquirido tonos extremos. Algunas personas se pasan la vida acosadas por una sensación de pánico respecto a sus
trabajos, sus relaciones, sus desdichas financieras y muchos otros problemas. Vagan de un
problema a otro, sin saber nunca exactamente qué hacer ni cómo reaccionar, con una especie de continuo torbellino en su interior. Si se encuentra usted en esta situación, sepa que sólo puede desplazarse en una dirección: ¡hacia arriba!
(Tomado de : EL Cielo es el Limite de , Wayne W.Dyer)
LA ESENCIA DE SANAR…..
junio 6, 2009 by LUNA
Filed under Sanando mi Espiritu
La esencia de sanar es vencer el miedo. El proceso de sanar se traduce en la conquista del miedo. El resultado final de la sanación es la ausencia del miedo.
Esto separa al concepto tradicional de la salud, lo que llamamos aquí “curar” y que se refiere a lo que sucede cuando los pacientes acuden a su medico y se retiran consiguiendo un resultado determinado.
Alguna gente intenta colocar a este tipo de “curación” dentro del terreno de la Espiritualidad, logrando una “cura” pero llamándole erróneamente “curación espiritual”.
Sólo porque la curación tenga lugar en un estado donde los sujetos se hayan declarado como espirituales no significa que se haya dado una sanacion, especialmente cuando la técnica y el resultado final son lo mismo, si bien se practica en una atmósfera “diferente”.
Nada de lo que haya dicho ahora conlleva la intención de despreciar la curación. La curación no es adecuada ni inadecuada con relación a la sanacion: es solamente un reflejo de nuestro estado de conciencia y de nuestro nivel de expectativa por cuanto toca a la enfermedad. Lo que deseamos es igual a lo que aceptamos y es a fin de cuentas lo que conseguimos.
Mas, ¿Qué es la enfermedad? ¿Qué son tantos males y padecimientos crónicos?. Sobre esto, se han escrito libros enteros. Mas recurso se invierten en contestar y tratar de administrar las implicaciones de tales preguntas, que quizá de ningún otro aspecto de nuestras vidas. Algunas de las fundaciones e instituciones mas influyentes nacen en base a esos cuestionamientos, mismos que todas las personas debemos confrontar tarde o temprano en nuestras vidas.
Te diré que “enfermedad” es sólo un nombre para sustituir a otro: “miedo”. Quiero decirte que enfermedad no es mas que otra careta que le hemos puesto al miedo. Digo, pues, que la enfermedad no es si no un manto mas con el que hemos intentado de disfrazar y disimular al miedo.
Nuestra expectativa es tal, que sólo estamos dispuesto a vernos con el sinónimo del miedo al que llamamos enfermedad; sólo somos capaces de confrontar la máscara que hemos puesto sobre el miedo, rozar la capa con la que intentamos vestir (para ocultar), al miedo. Y bien , es todo esto lo que resulta en “curación”. Al grado de que siendo a este nivel al que estamos dispuestos a trabajar, la “curación” es todo lo que conseguimos.
¿Será posible que fallemos en darnos cuenta que el miedo es el actor principal aquí? ¿Es posible que no podamos ver que el miedo es el único actor aquí? ¿Ya entendimos esto? ¿Cómo podemos esperar “mas” si nos conformamos con “ver” menos? Vaya, ¿Cómo podemos esperar mas si no tenemos concepto de “mas”?.
Todos sabemos que podemos irnos “curando” de una enfermedad tras otra, y de hecho no ser inmunes al miedo. Todo sabemos que incluso las herramientas empleadas en la curación (y la gente que las maneja), todo ello se fundamenta en el miedo, o cada componente es un elemento del miedo. Aquí la cuestión sería entonces: Debiéramos vernosla con el miedo.
Nuestra expectativa debiera ser: Resolver el miedo.
O sea, si quieres manejar tu miedo, olvidate de valor o de heroísmo. No cuentes ni con la virtud ni con el martirio, menos con el sacrificio, pues todos juntos son un ejercito de futilidad, aunque pareciera que al utilizarlos, nos hacemos la ilusión de que nuestra tarea no es vana. Pero de someternos con este enfoque, ni esperanza de vencer el miedo.
Por ahí se dice que el amor conquista al miedo. Bueno, pues como necesitamos ser muy veraces y tener la mente muy despejada para esto, digamos entonces que si, que el amor vence a todas las cosas pero démonos cuenta de que este “amor” no es ni la mas remota sombra de todo lo que nos han enseñado, ni de todo aquello a lo que hemos estado expuestos, practicado o experimentado, así que mejor dejemoslo por la paz, por el momento. Seamos claros: no “conocemos” aún el amor que “esta mas allá de todo entendimiento”.
EL DESANIMO….
junio 6, 2009 by LUNA
Filed under Sanando mi Espiritu
El Apóstol Santiago dijo por la inspiración del Espíritu Santo: “El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos” (1:8).¿Conoce usted a alguien que hoy diga una cosa y mañana cambie de opinion? Sin lugar a dudas no sólo conoce a una persona así, sino a muchas.
El desánimo significa literalmente sin ánimo. Al señor y la señora desanimados los encontramos en el trabajo, en el vecindario, en la congregación y hasta en el ministerio.
El desánimo es una barrera sicológica que taladra los pensamientos. De ahí, taladra los sentimientos. Finalmente, llega y agujerea la voluntad. La persona desanimada se aprisiona en su propio calabozo por la falta de auto-estima, del deseo de querer superarse y de lograr realizarse en toda su potencialidad
El señor y la señora desanimados son muy volubles en su carácter y fracazan mucho en sus promesas. No están dispuestos a pagar el precio del éxito. Les agradan las cosas emocionales y del momento. Pero metas a largo plazo, que exijan disciplina, dedicación y paciencia, les hacen desistir fácilmente.
Bien claro dice el texto sagrado: “El hombre de doble ánimo es inconstante en sus caminos”
Comienza muchas cosas, pero termina algunas. EL desánimo lo lleva siempre a un callejón sin salida.
La persona desanimada pierde la confianza de otros. Nunca es fiel en lo que se le encarga.
Mientras la emoción está en ebullición se mueven, pero cuando la emoción se apaga, se paralizan.
Tengo una receta para ti que te desanimas:
*
Admite que eres tú quien te desanimas y no culpes a otros.
*
Desarolla patrones disciplinarios.
*
Sé realista y práctico. NO te ilusiones. La ilusión lleva al desánimo. La realidad mantiene el ánimo.
*
Pídele ayuda al Señor Jesucristo. Es mejor que ningún consejero. Él sabe por qué tú te desanimas y te aflojas tan pronto.
No temas en orarle, llorarle y rogarle para que te inyecte ánimo. El gustosamente lo hará si tú lo dejas.
Por Kittim Silva.
AUMENTAR EL PODER PERSONAL….
junio 6, 2009 by LUNA
Filed under Sanando mi Espiritu
Las vibraciones negativas golpean allí donde hay vulnerabilidad. En este mundo vertiginoso, desordenado donde vivimos, la concentración es algo poco común. La mayoría de las personas no logran concentrar y ordenar sus esfuerzos, porque el vértigo no les da tiempo a pensar.
La falta de concentración es doble aliada de las malas ondas: ayuda a su penetración en la persona e impide enfrentarlas con eficacia. Lo que se necesita entonces es aprender a concentrarse e incrementar el poder personal. Manejar a voluntad su poder de concentración tiene mucho más de práctica física que de magia.
A continuación un método para lograrlo.
FIJACIÓN MENTAL OBJETIVA:
– Afloja las tensiones de todo tu cuerpo, sentándote relajado/a y respirando profundamente varias veces.
- Mira a tu alrededor y elige un objeto cualquiera del ambiente.
- Entrecierra los ojos y pósalos en el objeto de forma relajada. No trates de fijar la vista, porque esto implica tensión.
- Lleva toda tu concentración hacia ese objeto, hasta excluir todo lo demás. Contempla la textura del objeto, recuerda como es el tacto, trata de imaginar cuantas manos se han posado en el desde que fue hecho, piensa en su forma, en sus colores, en lo que significa ese objeto para tí, en fin, tómate todo el tiempo que quieras para todas las variantes de atención que ese objeto pueda merecerte.
- Practica este ejercicio durante media hora como mínimo. Repítelo una vez al día hasta lograr mantener tu mente concentrada, como mínimo, cinco minutos.
Advertencia: Esto, que puede resultar simple, puede resultar prácticamente imposible la primera vez que lo intentes; prueba y verás que cuanto más trates de concentrarte, más te desviarás hacia otros pensamientos.
La práctica de este ejercicio te otorgará la facultad de concentración.
Cuando lo consigas, podrás utilizar esta facultad de forma automática para cualquier fin específico.
CLASES DE MIEDOS…..
mayo 24, 2009 by LUNA
Filed under Sanando mi Espiritu
Existen dos clases de miedo: el impropio y el apropiado. También se puede dividir en miedo a lo inevitable y a lo evitable.
La clave para tratar con el miedo es analizar qué clase de miedo tenemos y transformar los miedos impropios a lo que no podemos cambiar en miedos apropiados a lo que sí podemos cambiar. Entonces, debemos utilizar estos últimos como motivación para refugiarnos en las Tres Joyas y evitar las dificultades, e incluso finalmente lo que en este momento parece inevitable, como las enfermedades, el envejecimiento y la muerte.
Es necesario que nos preguntemos a qué tenemos miedo. Por ejemplo, ¿tenemos miedo a ponernos enfermos? Puesto que en la actualidad no podemos elegir nuestro estado de salud, este miedo no es constructivo. Sería más apropiado tener miedo al renacimiento contaminado y a los cuatro ríos del nacimiento, el envejecimiento, las enfermedades y la muerte, causados por los engaños.
Este miedo es constructivo y se llama renuncia, el deseo de escapar para siempre de los sufrimientos de la vida, incluidas las enfermedades. Con esta motivación es posible conseguirlo.
También es posible que tengamos miedo a la muerte. De nuevo, puesto que esta es inevitable, este miedo no es constructivo y nos conducirá a actitudes erróneas, como negar su existencia o tener la sensación de que nuestra vida carece de sentido.
Sin embargo, aunque vayamos a morir, no tenemos por qué hacerlo con una mente incontrolada. Por lo tanto, es mejor transformar nuestro miedo a morir en miedo a hacerlo con una mente incontrolada, puesto que de este modo podremos prepararnos para una muerte apacible.
O quizá tengamos miedo al rechazo. De nuevo, ¿de dónde procede en realidad este miedo? Probablemente se trata de miedo a no agradar a los demás. ¿Qué podemos hacer al respecto? Podemos cambiar nuestra manera de pensar y estimarlos. Esto está dentro de nuestras posibilidades.
Nuestro miedo al compromiso o a quedar atrapados sin poder dar marcha atrás también se puede transformar en temor constructivo reconociendo que lo que en realidad nos atrapa es nuestra propia mente
El miedo apropiado surge al reconocer que todavía no nos hemos comprometido a escapar del la vida y nos anima a tomar la determinación de hacerlo.
En resumen, no podemos controlar el devenir de los acontecimientos, pero podemos aprender a controlar nuestra mente, actitud y conducta, y de este modo liberarnos de manera gradual de todos los miedos.
EL ORIGEN DEL MIEDO………..
mayo 24, 2009 by LUNA
Filed under Sanando mi Espiritu
El origen del miedo está en nuestras propias mentes incontroladas o engañadas.
Algunos miedos surgen del apego, como el que tenemos cuando vamos a separarnos de algo o alguien que pensamos que necesitamos para nuestra seguridad o felicidad. Otros surgen del odio y el enfado, y son debidos a nuestra sensación de estar amenazados por los demás. Esta es la razón de que nos enfademos y tratemos de separarnos de ellos.
La ignorancia del aferramiento propio es la raíz de todos los engaños y, por lo tanto, el origen de todos los miedos. Esta mente desconoce el modo en que existen los fenómenos y se aferra a nosotros y al mundo que nos rodea como si fuéramos reales, con existencia inherente e independientes de nuestra mente.
Para eliminar la ignorancia del aferramiento propio, BUDA enseñó la verdad de la vacuidad. Aunque este tema es muy profundo, podemos tener una visión general considerando los sueños.
Al igual que el miedo y el sufrimiento que experimentamos en una pesadilla se deben a que no somos conscientes de que estamos soñando, el miedo y el sufrimiento que experimentamos en la vida se deben a que no somos capaces de percibir la verdadera naturaleza de nuestro mundo y de nuestras experiencias.
El mundo no existe separado de nuestra mente. El origen del miedo está en la convicción de que las cosas existen «ahí afuera», independientes de nuestra mente. Cuando comprendamos que todos los fenómenos son proyecciones de la mente, al igual que los objetos en un sueño, todos nuestros miedos y problemas desaparecerán.
Sufrimos porque estamos dormidos y perdidos en nuestros sueños, y sólo dejaremos de hacerlo cuando despertemos y veamos las cosas tal y como son en realidad. El propósito de todas las enseñanzas de Buda es ayudarnos a despertar.
Supongamos que la noche pasada soñamos con un tigre que nos perseguía. Mientras soñábamos, el tigre parecía existir por su propio lado y, por esta razón, teníamos miedo y corríamos para intentar escapar de él. Teníamos la sensación de que éramos perseguidos por un tigre real y no nos dábamos cuenta de que sólo era una apariencia de nuestra mente. Sin embargo, cuando nos despertamos, comprobamos que el tigre no existía por su propio lado en nuestra pequeña habitación y el miedo se desvaneció.
El tigre cesó en cuanto lo hizo la mente del sueño. Lo mismo se puede decir del mundo que experimentamos cuando estamos despiertos. Aunque parece sólido, real e independiente de nuestra mente, en realidad es tan insustancial como un sueño.
Un sueño es una apariencia errónea que surge de la mente onírica. Es errónea porque mientras estamos soñando, el mundo onírico parece existir por su propio lado, independiente de nuestra mente, cuando en realidad no es más que una mera apariencia.
Todos los fenómenos en la vida, nuestros cuerpos, disfrutes y el mundo que nos rodea son iguales que los objetos oníricos. No son más que apariencias erróneas que surgen del sueño de la ignorancia. Los objetos parecen existir por su propio lado, fuera de la mente, y somos engañados por su apariencia.
Cuando un objeto desagradable, como un enemigo, aparece en nuestra mente, consideramos que esta apariencia es real, que este enemigo existe de manera externa y, por lo tanto, reaccionamos con hostilidad; y cuando aparece un objeto agradable, como una persona atractiva, somos engañados del mismo modo y respondemos con apego. Somos totalmente engañados por las apariencias y no cuestionamos su validez ni por un momento.
Si analizamos las apariencias, descubriremos que no son más que eso: meras apariencias en la mente, sin ningún objeto real que las respalde. El enemigo contra el que combatimos o del cual huimos no es más real que un tigre onírico y no tiene más capacidad de perjudicarnos que este. Y la persona atractiva a la que tenemos tanto apego es como un amante onírico, una mera apariencia que surge como una ola en el océano de nuestra mente y que luego se desvanece.
SUFRIMIENTO EMOCIONAL Y LIBRE ALBEDRIO………..
mayo 24, 2009 by LUNA
Filed under Sanando mi Espiritu
Todos los grandes maestros espirituales de la historia nos han dejado en el fondo el mismo mensaje:
El único problema real que tenemos los seres humanos en este planeta es el sufrimiento emocional, y el sufrimiento emocional puede eliminarse.
Sea cual sea el problema que tengamos y lo que queramos conseguir, comenzar por sanar el sufrimiento emocional nos abre las puertas a mucho más de lo que podríamos imaginar desde la mente limitado por ese sufrimiento.
El ciclo de la Liberación
El hecho de usar nuestro libre albedrío y tomar la decisión de querer sanar el sufrimiento emocional implica que dejamos de culpar a otro del mismo, lo que equivale a dejar de entregar nuestro poder personal sobre el mismo a otro y asumirlo nosotros. Al tomar responsabilidad sobre nuestro poder interior, ganamos en libertad interior para elegir dejar de sufrir, si queremos, claro, aunque las ventajas son tan obvias que es difícil imaginarse por qué uno podría querer elegir otra cosa:
Al dejar de sufrir, al sanar nuestro sufrimiento, el Amor surge espontáneamente, no un Amor dependiente de algo o alguien, ni siquiera en realidad un Amor por nosotros mismos, sino un estado de Amor impersonal de sonrisa y gratitud en el pecho al universo en general y por extensión a cada uno de los seres que lo componen.
El Amor y la serenidad emocional implica claridad mental, Luz para comprender con más amplitud nuestra situación y nuestras posibilidades.
Comprender nuestras posibilidades implica ganar en Poder exterior, lo que a su vez implica libertad exterior.
Vemos así como el ciclo que se inició responsabilizándonos de nuestro poder personal y asumiendo nuestro Libre Albedrío interior, nos permite desplegar la “Trinidad Divina” del Amor, la Luz y el Poder que estaban latentes en nosotros y que nos brindan la Liberación final. Un ciclo que podemos ver desde una perspectiva mística o existencialista, según nos guste más, pero que vemos que en el fondo hablamos de lo mismo.
Más allá del sufrimiento.
El hecho que se evidencia en la práctica es que cuando una persona sana una herida emocional, lo que surge espontáneamente es una comprensión profunda, que a su vez genera un sentimiento de bienestar, de Amor impersonal, por nada ni nadie en concreto sino por el hecho mismo de estar ahí, una sonrisa tranquila en el pecho. Un estado que compatibiliza la bondad con la inteligencia y que como digo surge de manera natural en nosotros simplemente al sanar las heridas.
La vieja discusión de si “el hombre es un lobo para el hombre” o “el hombre es bueno por naturaleza” queda aclarada en uno mismo cuando experimenta este proceso:
El hombre es un “lobo para el hombre” hasta que elige sanar, por su propio beneficio, sus heridas emocionales y deja que surja su bondad y Amor naturales que son su verdadera esencia. No hacen falta mandatos ni autoridades divinas que nos informen de lo que es bueno y lo que es malo, ni fuerza de voluntad para “hacer el bien aunque nos perjudique a nosotros mismos”. Cuando más dejamos de sufrir y más entramos en el estado de comprensión, más percibimos la conexión entre nosotros y el resto del universo, y más sentimos de primera mano como lo que es armónico para le universo es armónico para nosotros y viceversa.
NUESTRO GUIA INTERNO…….
mayo 22, 2009 by LUNA
Filed under Sanando mi Espiritu
Existe un momento determinado en que al mirar atrás nos damos cuenta que nuestro mundo físico no es el objetivo final de la existencia y entonces las inquietudes sobre esa existencia nos obligan a mirar hacia adentro de nosotros mismos, allí donde reside la fuerza espiritual, un mundo extenso en experiencias, recuerdos, descubrimientos, un mundo lleno de Luz.
Pero sólo podemos entrar en este mundo de luz, cuando ya hemos pasado por la oscuridad.
Es en ese mundo de luz donde se siente gran liberación y poder, donde se comprende que la voz del Ser Superior, es más fuerte que la voz de nuestro Ego. Esa es la presencia que se siente como la voz interior que nos guía en todo momento, es nuestra Intuición. Estamos totalmente llenos de su presencia divina que nos protege, nos aconseja, nos habla. ¡A veces decimos que es nuestra conciencia!.
Irradiamos nuestro estado interior, reflejamos en nuestro rostro, nuestra sonrisa, nuestros ojos, y en la capacidad de tolerancia, bondad y amor, el Ser que nos habita adentro. Un ser lleno de luz transmitiendo y contagiando amor hacia cada una de las personas que están en nuestro camino. El ser humano tiene una inmensa capacidad para razonar cada acontecimiento y sacar conclusiones dejando de lado la voz interna, que es tanto o mayor que nuestro propio razonamiento, es nuestra conexión con Dios.
Una manera de sentirla diariamente en nuestra vida es decretando su acción plena en ella, invitando a esa presencia gobernante a comandar la armonía, la felicidad y la opulencia de Dios en nuestra mente, nuestro hogar y nuestro mundo. Si aprendemos a confiar en esta presencia poderosa, nuestra vida se llenará de gozo, emoción y prosperidad.
Vamos a invocar entonces a ese Guía Interno para que actúe constantemente en nuestra vida diciendo cada día: “Siento la presencia de mi Guía Interno actuando en mi existencia, manifestando la perfección en mi mundo, ella me acompaña y yo confío en su fuerza”. Y deja actuar el decreto sin preocuparte más pero con la plena convicción de que tu Guía Interior está constantemente actuando para ti con armonía y perfección.

